THE ECONOMIST
DEL REINO UNIDO
Matar la gallina de los huevos de oro
Ruinas incas, culturas mucho más antiguas, ciudades coloniales, selvas vírgenes y buena comida: Perú tiene mucho que ofrecer a los turistas que llegan allí en cada vez mayor número. A la esperanza de un año récord de visitantes, se suman dos grandes cumbres en Lima (una con Europa y la otra de APEC).
No es de sorprender que el gobierno quiera estimular la construcción de hoteles y otras infraestructuras turísticas. Pero no todos están contentos con la forma. Las autoridades del Cusco paralizaron su ciudad el 7 de febrero en protesta por una nueva ley que permitiría la inversión privada cerca de los sitios de patrimonio. En aquella ocasión los trenes a Machu Picchu se interrumpieron.
En Cusco afirman que la ley permitiría la privatización de los sitios arqueológicos. Eso es improbable. Pero otros argumentan que la construcción puede deformar los lugares del patrimonio.
Lo que no está en duda es que el Perú necesita más hoteles. Ante la expectativa que han generado las cumbres, algunos hoteles en Lima han elevado sus tarifas hasta diez veces (a US$800 por noche), lo que motivó quejas por parte del gobierno. Si continúan así, los turistas pronto se irán a otra parte.