BRASILIA [EFE]. En un caso que ha conmocionado al país, la policía brasileña detuvo al hombre acusado de haber mantenido secuestrada a una joven durante nueve años, tiempo en que la habría sometido a reiterados abusos, de los que nacieron dos hijos, a uno de los cuales podría haber asesinado.
El sujeto fue identificado como Raimundo Gomes da Silva (61), dueño de un bar de la deprimida localidad de Luziania, en el estado de Goias (centro), quien ha negado todas las acusaciones, aunque en medio de serias contradicciones, según la prensa local.
Fue detenido el viernes, tras ser acusado de mantener en cautiverio a una joven que hoy tiene 19 años, a quien llevó a su casa bajo engaños cuando solo era una niña de 9, y no le permitió salir más.
Según la muchacha, fue retenida primero en un cuarto y después en un sótano, y mientras duró su cautiverio solo salió de él para dar a luz a su hija, en el 2003.
Su otro hijo habría sido ahogado en un balde con agua.
Según vecinos consultados por el diario "Correio Braziliense", no era un secreto que la joven estaba con Gomes da Silva, aunque casi no salía de casa, y cuando lo hacía, era con él.