DUERMEN A LA INTEMPERIE
Alrededor de 1.800 pobladores de Nasca luchan por retomar su vida normal, luego del desborde del río Aja que los ha obligado a dormir a la intemperie y con pocos alimentos a la mano. Las viviendas están muy afectadas, incluso algunas son inhabitables. Las autoridades locales habrían alertado al Gobierno sobre el peligro al que estaban expuestos.
Más información:
Desborde del río Aja dejó 1.975 pobladores afectados