FÍSICO: FARFÁN TAMBIÉN HA SUFRIDO UNA TRANSFORMACIÓN EN HOLANDA
Dar el gran salto de Sudamérica a Europa no solo significa llenar la maleta con varios millones de dólares, también, en la mayoría de casos, significa crecer físicamente a punta de vitaminas. Del flaquísimo Ronaldo de los tiempos del Cruzeiro ya no queda nada, tampoco queda rastro del enano Messi que alguna vez asomó en Newell's. En el Viejo Continente es normal que el proceso de adaptación de los sudamericanos incluya una dieta especial rica en vitaminas que termina 'inflando' la musculatura de sus raquíticos refuerzos.
Esa práctica habitual es conocida y a estas alturas no llama la atención, más bien es aplaudida por las selecciones que reciben a nuevos portentos y disfrutan de repotenciados deportistas a los que logran exprimir en los grandes torneos.
Pese a ello, el ex coordinador de la lucha antidopaje de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Bernardino Santi, señaló al PSV Eindhoven como causante principal de las penurias de Ronaldo. Dice que la vida desordenada del 'Fenómeno' y su poca afinidad con el trabajo no son nada en comparación con lo que le suministraron al atacante que hoy vive al borde del retiro tras la rotura total del tendón rotuliano de la rodilla izquierda que lo obligó a pasar por el quirófano la semana pasada en un hospital de París.
"Toda la culpa es del PSV Eindhoven. En Holanda dieron anabolizantes a Ronaldo cuando apenas era un crío. El resultado fue que su musculatura acabó siendo incompatible con la estructura ósea de su rodilla", le explicó Santi al diario brasileño "La Folha de Sao Paulo".
Luego de hacer públicas esas declaraciones, la CBF relevó a Santi de su puesto al considerar "inapropiada su postura en relación con el puesto que ocupa".
"He hablado con colegas holandeses, personas que conocen bien a los hombres del PSV. No he podido hablar directamente con los médicos del club. Le suministraban vitaminas a Ronaldo porque cuando llegó era muy delgado (llegó al club en 1994 con solo 18 años). Pero, junto a estas sustancias, había anabolizantes que pudieron hacerle crecer más de lo que estaba previsto. Eso produjo un crecimiento muscular excesivo. Los efectos de los esteroides pueden aparecer hasta 20 años después de su uso", comentó el galeno.
La operación que sufrió en su rodilla izquierda no fue la primera de su carrera. En el 2000, cuando jugaba para el Inter, ya había sufrido la rotura del tendón rotuliano pero de la rodilla derecha, la misma que sufrió una recaída años después.
"Un jugador como Ronaldo no merece terminar su carrera como un inválido", escribió Franz Beckenbauer en su columna mensual para GMS.
Vuelva o no a las canchas de fútbol, el caso de Ronaldo siempre será un gran misterio por resolver, como también lo son las continuas lesiones musculares de Messi.
INFLACIÓN PERUANA
Así como el 'Fenómeno' ganó en musculatura en su estancia europea, entre los jugadores peruanos el caso más llamativo es el de Jefferson Farfán. La 'Foquita' se marchó al PSV a mitad del 2004, cuando tenía 19 años y, por lo menos, diez kilos menos de los 82 que hoy señala su web oficial.
En tres años y medio Farfán se convirtió en un gran atleta y eso se nota a leguas, pero pensar que su crecimiento guarda relación con la utilización de anabolizantes sería ilógico.
"Una cosa es utilizar vitaminas y proteínas y otra es que se hable de anabolizantes para aumentar la masa muscular del jugador. Eso es ilegal y te aseguro que el PSV, que es de lo más profesional que existe, no se maneja de esa manera. En su historial no hay ningún caso de dopaje. Lo que hace es trabajar de una manera especial con los jugadores, pero todo bajo cierto control alimenticio. A ello se le agrega un buen trabajo en el gimnasio", explicó el representante de Farfán, Raúl Gonzales, para que no queden dudas.
En el caso del 'Fenómeno' sí hay pistas de que algo raro le ha sucedido a sus rodillas. "Con esta tercera rotura, rara por cierto porque es un tendón muy fuerte que no se rompe así nomás, pienso que es muy posible que se deba a problemas de infiltración o de las medicinas que tomó.", indicó Julio Grados, médico de la San Martín.