El ingeniero de minas Víctor Raúl Eyzaguirre Parra (71), quien muriera hace dos días al caer del piso 15 de un edificio de departamentos ubicado en la cuadra 17 de la avenida Dos de Mayo, en San Isidro, dejó tres cartas escritas en computadora que llevan su firma. El hallazgo reforzaría la hipótesis de un posible suicidio, según la Policía Nacional, que investiga su muerte.
Las misivas fueron encontradas por los agentes del Departamento de Investigación Policial de la Comisaría de San Isidro en uno de los cajones del escritorio que la víctima tenía en su habitación.
Aunque las firmas que aparecen en esos documentos son objeto de pruebas de grafotecnia, para constatar su autenticidad, trascendió que en esas cartas Eyzaguirre dice sentirse emocionalmente mal y pasar por un estado depresivo.
Asimismo, pide no culpar a alguien de su decisión y que se arrepiente de todo lo malo que haya podido hacer a terceros. Entre los actos de los que dice arrepentirse, menciona una supuesta relación extramatrimonial --aún no comprobada por la policía-- que habría sostenido con una persona, pero no menciona su nombre ni da pista alguna.
Eyzaguirre refiere también que la venta de una empresa minera a la familia trujillana Sánchez Paredes --posiblemente se trate de la compañía Alta Tecnología e Inversión Minera y Metalúrgica S.A. (Atimmsa)-- fue un mal negocio. En sus misivas, que no tienen destinatario, sostiene que esa minera había sido consolidada gracias al esfuerzo de los trabajadores y no debió haberse vendido de esa forma.
HIPÓTESIS DEL SUICIDIO
Agentes del Departamento de Investigación Criminal de la Comisaría de San Isidro opinan que las cartas serían indicios de que Eyzaguirre se suicidó y que no murió de modo casual o por homicidio, como en algún momento se especuló.
Sin embargo, las pruebas de los peritos --y otras que realiza la policía de manera reservada-- serán las que determinen qué fue lo que pasó en realidad.
SUBIÓ A HACER EJERCICIOS
De otro lado, ayer también se supo que Eyzaguirre había subido a la azotea del edificio --desde donde cayó-- para hacer ejercicios, como solía hacerlo cada mañana. Ese día se acercó a una zona donde solo hay un muro de medio metro altura, al cual nadie en el edificio accedía por su peligrosidad. Por ese lado se precipitó.
También se supo que Eyzaguirre tomó parte --tal como lo denunció este Diario-- de las acciones realizadas por los Sánchez Paredes para tomar el control de los yacimientos de la compañía minera Algamarca, en Cajamarca, que disputa judicialmente con la empresa canadiense Sulliden Exploration y que denunció este Diario.
Entre el 2002 y el 2003 Eyzaguirre compró a la familia De Orbegoso la empresa minera, pero no sus concesiones, las mismas que habían sido compradas anteriormente por Sulliden. También trascendió que Atimmsa había sido adquirida luego por los Sánchez Paredes a través de empresas 'of shore' (formadas en el exterior) y que empezó a reclamar como suyas las concesiones, que ya pertenecían a la empresa canadiense.