Analistas creen que se dará paso a graduales y moderadas reformas. El presidente de EE.UU. dice que se espera una transición democrática en Cuba
LA HABANA [El Comercio/Agencias]. El convaleciente líder cubano Fidel Castro se despidió ayer del poder, luego de casi medio siglo, escribiendo el último capítulo de una vida de leyenda y poniendo a prueba la supervivencia del sistema socialista que levantó a las puertas de Estados Unidos.
Su retiro, a los 81 años, asoma a Cuba a posibles reformas económicas graduales, pero dentro de los límites del socialismo, según los analistas.
Castro declinó de presentarse a la reelección este domingo 24 de febrero pues --según escribió-- aún no se recuperaba de la enfermedad intestinal que lo obligó a transferirle hace un año y medio el poder a su hermano Raúl.
Su sucesor en la Presidencia de Cuba que ocupara por 30 años --probablemente Raúl, de 76 años--, será designado el domingo por el Parlamento.
"A mis entrañables compatriotas les comunico que no aspiraré ni aceptaré. Repito, no aspiraré ni aceptaré el cargo de presidente del Consejo de Estado y comandante en jefe", dijo en un mensaje fechado el lunes y que ocupó el martes toda la portada de "Granma", el diario del gobernante Partido Comunista.
Castro despejó así, en sus propios tiempos y términos, la incógnita sobre el futuro político del último gran protagonista de la Guerra Fría aún en el poder, odiado como un tirano o amado como un ídolo por las principales figuras políticas mundiales de los últimos 50 años.
Su mensaje de renuncia también fue leído al inicio del noticiero por un locutor del canal estatal de televisión, que presentó el fin de una era sin dramatismo, simplemente como otro "mensaje del comandante en jefe".
La televisión entrevistó a personas en diversos puntos del país, que dijeron que "seguirá siendo el comandante" y que "sus ideales seguirán vivos".
El presidente estadounidense, George W. Bush, en cambio, dijo --durante una visita a Ruanda-- que confía en que el retiro de Castro desemboque en elecciones "libres y justas" en la isla.
"Creo que el cambio de Fidel Castro debería dar inicio a un período de transición democrática", explicó a un periodista.
Castro deja Cuba en manos de un equipo de viejos y nuevos líderes comprometidos con el proyecto socialista que él levantó a solo 150 kilómetros de su enemigo Estados Unidos, al que acusa de haber tramado más de 600 planes para asesinarlo.
Los cubanos, habituados a su ausencia de un año y medio, se asomaron con calma e incertidumbre al futuro sin el comandante, que los ha gobernado desde la revolución de 1959.
"Vamos a ver ahora qué pasa. La gente dice que las cosas van a mejorar, pero no estoy muy segura", dijo Dayamí, una maestra de 22 años, en una escuela primaria de La Habana.
REFORMAS GRADUALES
Analistas extranjeros creen que la renuncia definitiva al poder podría abrir paso a moderadas y graduales reformas para mejorar la calidad de vida de los cubanos.
Sin embargo, el Gobierno ha dejado claro que no piensa seguir la ruta al desastre de sus otrora aliados de Europa Oriental, que tras el derrumbe de la Unión Soviética renegaron del socialismo y se zambulleron en la economía de mercado.
"Cuba no cambiará de ninguna manera significativa ahora ni cuando Fidel Castro muera. Los raulistas entienden los peligros de hacer demasiadas reformas económicas, demasiado rápido", dijo Frank Mora, un experto del National War College en Washington.
Oficialmente, la economía cubana creció un 7,5% en el 2007. Sus principales fuentes de ingresos de divisas son las exportaciones de níquel, el turismo y los servicios médicos.
Pero muchos dicen que el crecimiento estadístico no se refleja en sus mesas, que deben llenar con caros alimentos importados y vendidos en una moneda dura 24 veces más cara que los pesos que reciben del Estado.
Luis Pérez Osorio, embajador de Cuba en el Perú, dijo en entrevista con Radioprogramas del Perú: "Hay plena serenidad en Cuba, hay una unidad del pueblo cubano alrededor de su proceso revolucionario, muy firme y sólido".
REACCIONES
"Para mí es doloroso que el presidente, el comandante Fidel pida a la Asamblea Nacional dejar la Presidencia. Siento mucho, he sentido mucho, aprendí mucho de él".
EVO MORALES
PRESIDENTE DE BOLIVIA
"Corresponde a los cubanos decidir su futuro y al Gobierno de España lo que le corresponde es acompañarlos y ayudarlos para que sea el mejor futuro posible".
MIGUEL ÁNGEL MORATINOS
CANCILLER DE ESPAÑA
"Fidel no renuncia ni abandona nada, como él mismo dice, sino que pasa a ocupar el puesto que tienen que ocupar en la batalla de la revolución cubana y Latinoamericana ".
HUGO CHÁVEZ
PRESIDENTE DE VENEZUELA
COMENTARIO DEL EDITOR
VIRGINIA ROSAS
Sangre nueva para la isla
El próximo domingo la Asamblea Nacional de Cuba, recientemente elegida, debe realizar su primera sesión en la que los diputados renovarán el Consejo de Estado, máximo órgano del poder de la isla. Ya sabemos que esta vez, después de 50 años en el poder, Fidel Castro no pretende continuar en el cargo de presidente del Consejo de Estado y comandante en jefe. Su carta ha sido rotunda y definitiva.
Pero cuando se trata de política cubana, hay que aprender a leer el mensaje entre líneas, como antaño se interpretaban los discursos de los líderes soviéticos.
Fidel se retira --según sus propias palabras-- porque su edad y su estado de salud no le permiten la movilidad y la entrega total que el cargo exige. El comandante no menciona en su carta a su hermano Raúl como sucesor --pese a que desempeña en el cargo interinamente desde el julio de 2006-- fecha en que sufrió una serie de operaciones de alto riesgo. Raúl es casi tan viejo como su hermano, así que es de suponer que también carece de la movilidad necesaria para el cargo.
Fidel sí menciona, sin nombrarlos, a los 'jóvenes' cuadros del partido que eran jóvenes cuando se inició la revolución. O sea que no solo son modernos, sino que pueden dialogar con el 'enemigo' (Estados Unidos) sin las trabas que representan décadas de enfrentamientos.
Recordemos que en julio del año pasado, a un año del retiro de su hermano Fidel de la presidencia, Raúl había propuesto un diálogo a Estados Unidos para superar las históricas diferencias entre ambos países.
Pero la propuesta no fue dirigida a George W. Bush, sino a quien lo reemplace en la Casa Blanca en noviembre próximo. Las elecciones se aproximan y la transición de Cuba sin Fidel a la cabeza tendrá que figurar sí o sí en la agenda de los candidatos.
Un nombre comienza a sonar con fuerza en la isla: Carlos Lage Dávila, la figura más relevante de Cuba después de Fidel y Raúl Castro. Junto con el canciller Felipe Pérez Roque pueden convertirse en la dupla que conduzca al país por los senderos de la democracia.