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OPINIÓN

Las lianas de Tarzán

Por: Luis Solari de la Fuente. Ex primer ministro |

Los conflictos del mes, fuera de los usuales picos de mayo y octubre, revelan que independientemente de la bonanza económica, existe un 'universo paralelo' social y político, que vive descontento. Hay resistencia a mirarlo, entenderlo y resolverlo; pareciera que se prefiere mirar solo el propio 'universo' de la bonanza.

Han coincidido los conflictos del tercio superior para contratar maestros, el paro agrario, las protestas por el proyecto de ley para venta de tierras amazónicas y los paros por la ley de concesión del patrimonio histórico. Felizmente el proyecto postergando revocatorias de autoridades se diluyó en el océano del Congreso.

Es inexplicable esta seguidilla de autoapertura de frentes, salvo que haya personas que crean todavía que la verticalidad es un modelo a seguir en una sociedad con 'universos paralelos', donde uno impone al otro.

El Gobierno se abre un frente; los afectados por la decisión vertical, la rechazan; entonces, el gobierno exhibe su aspecto confrontacional; luego, la sangre llega al río y se sientan a dialogar; finalmente, se revierte la decisión. Este camino siguió la norma del tercio superior, opuesto al artículo 21.2 de la Declaración Universal de Derechos Humanos. El problema es que en ese curso el ministro defendió la norma y, así, a los asesores que metieron la pata; el presidente respaldó al ministro y terminó convirtiéndose en fusible de los asesores. Lo menos que puede hacer el ministro --'salvado por el campanazo' del paro agrario y los presidentes de los gobiernos regionales-- es exhibir en bandeja las cabezas de los que redactaron la norma antagónica a un tratado internacional.

Luego, se pasará al siguiente conflicto o frente, con la misma rutina, casi como Tarzán transitando de liana en liana, aunque enredándose. Como el Perú es un país y no un cómic, ya es hora de que la autoridad pública se empape más de una disciplina esencial para la conducción democrática: la negociación gubernamental. Mediante esta se construyen --en su origen-- soluciones horizontales a los diversos problemas. Tiene sus propias técnicas, diferentes a la negociación comercial e internacional. El modus operandi exhibido hasta ahora revela, aparte de buenas intenciones, ausencia de una metodología para la paz social.

Pruebas al canto. En la encuesta nacional urbana de Ipsos Apoyo para El Comercio se aprecia que la aprobación presidencial es estacionaria con leve tendencia a la baja. Sin embargo, entre enero y febrero, la desaprobación pasó de 59% a 64%, siendo estable en el sector A/B (48%), pero empeorada 10 puntos en el C (de 55% a 65%) y 4 puntos en el D/E (de 65% a 69%).

Como era de esperarse, apoyar la ley de concesión del patrimonio histórico, evaporó en el sur los 7 puntos de aprobación que subió entre diciembre y enero, con un bajón de 10 en febrero (de 26% a 16%) y un empeoramiento de la desaprobación (de 67% a 79%).

En la encuesta de la PUCP (Lima), la aprobación en el D/E cayó de 32% a 23%, confirmando un deterioro de la relación entre Gobierno y sectores de menos ingresos.

En un almuerzo con 300 empresarios, pregunté al ministro de Economía qué se estaba haciendo para mejorar el ingreso de los sectores pobres, piedra angular de la superación de la pobreza. El auditorio escuchó una vaga respuesta. Ya es hora de que ese ministerio deje de bloquear los reglamentos de las leyes que van a mejorar el ingreso productivo de los pobres, que además ayudaría al gobierno a una inmediata mejor relación con el 'universo paralelo' de aquellos que no reciben beneficios de la bonanza.

Esto, más una rápida formación en negociación gubernamental a los diversos equipos sectoriales, nos ayudaría mucho para llegar al 2011 por autopista y no por las lianas de Tarzán.

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