Tras cuernos palos. No bastó con que esta semana la Municipalidad de Lima dispusiera el cierre parcial de las avenidas Arequipa y Petit Thouars para iniciar su remodelación. Ahora los castigados conductores que utilizan la pista del Paseo de la República y alrededores como rutas alternas para llegar al Centro de Lima encuentran otro obstáculo en su camino. Desde hace dos días, una hilera de ómnibus invade uno de los dos carriles de la mencionada avenida, a la altura del cruce con el jirón Hipólito Unanue, en La Victoria, en sentido de sur a norte, e impide el libre tránsito vehicular.
La causa del problema es que en esta intersección está una de las sedes de la corporación Miyasato, empresa dedicada a la elaboración de vidrio. Al lado de este local, algunos ómnibus de las empresas de transporte interprovincial --como Flores, El Huaralino, Oltursa e ITTSA-- que fueron apedreados durante el último paro agrario, utilizan la vía pública para cambiar los parabrisas y ventanas destruidos.
"Venimos arreglando las lunas rotas de un promedio de 37 unidades y, según mis cálculos, todavía hay 100 unidades más que deben estar llegando esta semana. Esperamos que esta obstrucción no se repita", explicó Alexander Rizo Patrón, coordinador general de la filial de Miyasato en La Victoria.
Hay que precisar que el lunes en la madrugada finalizaron las obras que se realizaban en dicho cruce, como parte del corredor vial metropolitano, según refirió Giuliana Yacayo, ingeniera de la Municipalidad de Lima a cargo de supervisar estos trabajos. Sin embargo, ese mismo día se clausuraron las avenidas Petit Thouars y Arequipa y el Paseo de la República pasó a convertirse en una ruta alterna.
Pese al caos que generan, los ómnibus tienen permiso de la Municipalidad de La Victoria, pues, como comprobó El Comercio ayer por la mañana, en esta zona había una mujer con chaleco de dicha comuna, que se identificó como Beatriz García y que cobraba S/.5 a las unidades que se cuadraban en medio de la pista.
Voceros municipales victorianos dijeron que desconocían esta situación cuando se les consultó al respecto. Señalaron como responsable a la empresa autorizada por ellos para cobrar el parqueo en ese distrito.