Por Álvaro S. Collas. Gerente Sustainable Business Solutions*
El TLC con EE.UU. genera nuevas exigencias para el exportador interesado en este mercado, pero también genera oportunidades de desarrollo y competitividad. Los próximos TLC incorporarán mayores exigencias y las respectivas oportunidades. Por ejemplo, el TLC con Canadá incorporará un capítulo de responsabilidad social y el TLC con China uno sobre cambio climático.
Desde la óptica de las tendencias del desarrollo sostenible y responsabilidad social en la empresa, el TLC con EE.UU. generará tres grandes impactos que analizaremos a continuación.
En el aspecto laboral, existirá una mayor presión para que el sector empresarial incorpore el reglamento de seguridad y salud en el trabajo. Esto implica que la empresa interesada revise sus políticas, procesos y capacidades actuales en esta materia e incorpore mejores prácticas. En muchos casos, el ejercicio demandará un cambio cultural donde se privilegien ciertos principios, tales como los de prevención, responsabilidad, cooperación, capacitación y gestión integral. Esto debe conducir a que la empresa integre en el día a día la gestión de la seguridad y salud ocupacional. El Ministerio de Trabajo y el de Salud jugarán un papel fundamental en facilitar y apoyar a que las empresas adopten las mejores prácticas en temas de seguridad y salud ocupacional y las certificaciones de buenas prácticas laborales, así como los estándares, que cobrarán mayor vigencia.
En el aspecto ambiental, se debe entender que el futuro ministerio del medio ambiente deberá actuar en estrecha coordinación con los otros sectores y que los esfuerzos de esta entidad serán transversales. Se debe considerar, por ejemplo, el papel de este ministerio y su coordinación con el Ministerio de Energía y Minas y la Sunat para los incentivos tributarios que se esperan en la generación eléctrica a través de energías renovables. Como lo mencionó Antonio Brack, a cargo de la comisión especial para estudiar el modelo de ministerio del medio ambiente que requiere el Perú, "No hay que ver al ministerio como un organismo castigador, perseguidor ni punitivo". El futuro ministerio debe ser el ente que facilite y apoye que las empresas se profesionalicen y adopten las mejores prácticas en temas ambientales.
Desde la óptica de la empresa, la importancia que los TLC le están dando al factor ambiental, así como la creación del nuevo ministerio, incentivará y generará el manejo de recursos de una manera sostenible. Por lo tanto, el impacto ambiental que una empresa genera a través de su cadena productiva debe ser estudiado detenidamente para identificar las oportunidades de mejora.
Alinear la estrategia del negocio y las respectivas inversiones, por ejemplo, con los planes de desarrollo sostenible se convertirá en una práctica común para llegar a la gestión ambiental rentable. El caso muy particular, el cual ha sido contemplado en el TLC con EE.UU., es el del manejo del sector forestal, donde se creará y promoverá el uso de herramientas que permitan hacer un seguimiento y verificación de la cadena de custodia para asegurar así el adecuado rastreo desde la extracción hasta su transporte, procesamiento y exportación.
En conclusión, los TLC que se vienen gestionando incorporan las nuevas tendencias que catapultarán al Perú y a sus industrias a la adopción de mejores prácticas en varias áreas. Es importante para el empresario entender cuáles serán estas nuevas exigencias para empezar a prepararse desde ahora. Ser capaz de identificar riesgos, así como mitigarlos y capitalizar las oportunidades, se convierte en un ejercicio fundamental para las empresas que quieran ser más competitivas y sostenibles en el tiempo.
*Pricewaterhouse Coopers