"Rechazo que los nacionalistas estén detrás, están adelante", declaró el último viernes el líder del PNP, Ollanta Humala, tras los recientes hechos violentos en la ciudad del Cusco. Estas palabras ocasionaron que ayer la titular de Justicia, Rosario Fernández, le pidiera a Humala ponerse a derecho en el proceso abierto que se sigue por estos lamentables sucesos.
"No hay ninguna duda del manejo político que se le está dando a esta situación. He oído las declaraciones del señor Humala, quien admite que sus seguidores están delante de las protestas en el Cusco", mencionó la titular del sector en RPP. Por eso --dijo-- Humala debe ponerse al frente de la ley, pues los desórdenes han causado desmanes y constituyen violaciones ilegales de la tranquilidad y la seguridad ciudadana.
"Que comparezca en el proceso al lado de las personas detenidas o que están siendo procesadas. Esto constituye una decisión política, y desde el punto de vista legal eso tiene una repercusión", precisó Fernández, quien pidió la intervención de las autoridades judiciales.
Contra Humala también se pronunciaron el primer vicepresidente de la República, Luis Giampietri, y el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo.
ERA UNA METÁFORA
Las huestes humalistas contestaron al ataque de los representantes del oficialismo. El vocero de esa bancada parlamentaria, Cayo Galindo, rechazó que Ollanta Humala y su partido hubiesen promovido o azuzado los hechos violentos del Cusco y Ayacucho. Aclaró que solo habían puesto sobre el tapete "las desatenciones del gobierno".
Sobre las palabras de Humala comentó que son una expresión metafórica. "No estamos detrás porque no la azuzamos y estamos delante porque estamos haciendo las denuncias previas antes de que se den las movilizaciones", interpretó. Para Galindo las autoridades (del Ejecutivo) están buscando "un argumento más para judicializar a Ollanta Humala".
Consultado por este Diario, el abogado penalista Mario Amoretti señaló que la frase de Ollanta Humala por sí sola no lo hace partícipe de un hecho delictivo y en sí misma no determina una responsabilidad penal. Explicó que de acuerdo con nuestro Código Penal, para que se tipifique el delito de instigación o de autoría intelectual, este tendría que haberse cometido antes de que ocurran las acciones delictivas (desmanes) y tendría que ser demostrado con documentos escritos o audiovisuales. El penalista también descartó el delito de subversión en este caso porque no se ha producido el alza en armas.
EL CASO MÁLAGA
La ministra Rosario Fernández sostuvo que también se debe acusar como responsable de los desmanes del paro a Enrique Málaga, presidente de la Junta Nacional de Usuarios de los Distritos de Riego del Perú. "Allí no hay nada que discutir (...pues) a declaración de parte relevo de prueba".
Lo señaló por una supuesta acta firmada por Málaga en que se afirmaba que el paro fue un éxito. En entrevista a RPP, Málaga negó haber instigado el paro o firmado un documento calificándolo de exitoso, aunque opinó que sí lo fue. Aseguró que, por el contrario, pidió a los agricultores dejar de lado la violencia.