ICA. SE VEÍA VENIR...
Exigiendo el pronto inicio de la reconstrucción de viviendas, colegios y hospitales, así como la agilización en la entrega de bonos y certificados de damnificado que les permitan acceder a programas de ayuda impulsados por el Gobierno, unos cuatrocientos pobladores que lo perdieron casi todo en el terremoto del 15 de agosto del año pasado iniciaron la tarde de ayer lo que denominarion marcha de sacrificio hacia la ciudad de Lima.
Al cierre de esta edición, la bulliciosa movilización encabezada por el presidente de la Coordinadora Ciudadana por la Reconstrucción de Ica y decano del Colegio de Abogados de Ica, Eusebio Valdez Salcedo, partía desde la Plaza de Armas de esa ciudad para dirigirse hasta el distrito de Salas-Guadalupe, ubicado a uno ocho kilómetros hacia el norte. Allí tenían pensado pernoctar para reanudar su recorrido hoy y arribar a la capital --según estiman-- mañana por la noche.
Los marchantes, quienes además piden la desactivación del Fondo para la Reconstrucción del Sur (Forsur), esperan que se unan en su periplo pobladores de Pisco, Chincha y Cañete.
La idea es, señalaron, formar un grupo mucho más numeroso de representantes de los damnificados por el terremoto, para así ejercer presión en las reuniones que sostendrán con las autoridades del Gobierno Central y del Poder Legislativo.
Valdez no descartó sostener una reunión con el presidente Alan García Pérez.
El grupo está formado por niños, mujeres y ancianos de una veintena de sectores que fueron afectados por el sismo de hace medio año. Como se recordará, este dejó 593 muertos, 434.614 personas damnificadas y otras 221.060 afectadas en cinco departamentos del país. Casas, colegios, centros de salud y puentes también fueron destruidos por el gran movimiento sísmico.