Por Elkin Sotelo
Podrían haber pasado muchas cosas en el campo si ese único gol de Darío Botinelli no hubiese sido tan bueno. Con semejante demostración de calidad, el volante argentino tiró al piso todas las buenas intenciones que hasta ese momento (31') había mostrado el equipo del 'Chino' Rivera.
Pero Botinelli dejó por tierra al 'Churrito' Hinostroza y en vez de sentir una marca que lo apresurase a disparar sin comodidad, encontró el tiempo y espacio para medir, apuntar y calcular un remate de derecha sin mucha fuerza, pero con absoluta destreza para hacerle un globo a Leao Butrón, quien estaba salido de su área chica.
Desde ahí, San Martín convirtió su tranquilidad para manejar el balón de virtud en defecto. No tuvo sorpresa, se hizo predecible. García y Leguizamón no aportaron en la medida de lo que se esperaba y Católica creció en entrega y firmeza para la marca.
Cerca pero sin suerte
Pedro García asustó a los 55', pero un minuto después el brasileño Ailton también demostró que la UC estaba en igualdad de condiciones de ataque. Por momentos parecía que los santos preferían dejarse ganar terreno para que los chilenos adelantasen sus líneas y ellos puedan contragolpear con García, pero eso no sucedió y Pedrito fue cambiado por 'Wally' Sánchez, quien tampoco pudo desplegar su fútbol.
No fue que Católica haya sido superior al equipo local, pero supo bloquear sus principales puntos. La derrota de San Martín tampoco significa que ya esté eliminado, pero en un grupo tan complicado como este, era vital sacar todos los puntos en casa. Si algo le faltó a los albos esta vez fue maña y experiencia para este tipo de partidos.