LA PRÓXIMA SEMANA muchos colegios volverán a abrir sus puertas para reanudar las clases y los niños se reencontrarán con sus profesores y compañeros de aula. Esto significa que los padres de familia deberemos levantarnos más temprano para, entre otras cosas, alistar sus uniformes y preparar sus loncheras.
Sin embargo, lo que a veces olvidamos los adultos es que los alimentos que les enviamos a nuestros hijos pueden fermentarse por el calor --que todavía nos acompaña-- y que ello les puede ocasionar alguna enfermedad estomacal; la más común de todas, una diarrea.
Por ello recordamos que para preparar la lonchera hay que tomar ciertas precauciones, las mismas que debemos exigir a los planteles escolares donde hay quioscos en los que se expenden alimentos.
La higiene y el cuidado nunca estarán de más si se trata de la salud de los más pequeños de la casa.
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