Un original traje les permitirá a las musulmanas más recatadas bañarse sin ningún problema en el mar o en una piscina, pues no mostrarán ninguna parte no autorizada de su cuerpo. La revolucionaria prenda, llamada burkini, por tratarse de una combinación entre burka y bikini, solamente deja al descubierto los pies, las manos y la cara. La prenda, que fue creada por una australiana de origen libanés que radica en Holanda, se vende por Internet y cuesta unos 150 euros.
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Las musulmanas pueden nadar con el burkini