Ayacucho. "No quiero acusar de mentiroso al señor ministro, pero lo que ha dicho ante el Congreso no es verdad. Se ha indicado que los dos campesinos murieron por el impacto de perdigones de plomo de 7,5 milímetros. Sin embargo, según los primeros indicios, las muertes habrían sido causadas por proyectiles de 11, 12 y 17 mm que impactaron y fracturaron el cráneo de las víctimas", afirmó anoche el presidente regional de Ayacucho, Ernesto Molina, tras conocer la versión dada por el titular del Interior en el Congreso.
La autoridad regional solicitó realizar un estudio balístico especial para determinar las características de las armas utilizadas y así deslindar responsabilidades.
Acerca de la presencia de presuntos infiltrados, Molina dijo que el ministro no puede hablar con tanta ligereza. "Si hubiera infiltrados es su obligación identificarlos claramente porque para eso hay un servicio de inteligencia. Cuando se lanza afirmaciones como aquellas que señalan que 'en la sociedad ayacuchana impera la violencia', se comete un inaceptable agravio a todos los ayacuchanos", afirmó el titular regional.
Agregó que el ministro del Interior debe ser el primero en valorar la disciplina mostrada por los sectores ayacuchanos durante más de seis meses de participación en la Mesa de Diálogo de Alto Nivel, que trajo como resultado la construcción de la Agenda Wari. "Venimos trabajando propuestas de desarrollo consensuadas, que están a la espera de ser materializadas a través de los créditos suplementarios ofrecidos por el Gobierno", expresó.
MÁS DATOS
Una comisión imparcial
Tras las declaraciones de Luis Alva Castro, diversos dirigentes ayacuchanos solicitaron la formación de una comisión investigadora imparcial.
Que se disculpen
También exigirán al Congreso, en especial a la bancada aprista, unas disculpas al pueblo de Ayacucho.
De ayer a hoy
"Hace solo tres semanas Ayacucho era una región ejemplar y hoy nos presentan como una comunidad bárbara", lamentó uno de los dirigentes.