Por Fernando Vivas
Los Chistosos son siempre bienvenidos. Descansen y vuelvan cuando quieran, queridos remedones, que chambean duro y parejo volteando la coyuntura con mayor celeridad que el más veloz de los noticieros.
Recuerdo que Guillermo Rossini se había despedido definitivamente de la 'tele', pero su "no me vean" no fue más que un hasta luego. O un chiste. Bienvenido sea también.
A Fernando Armas y Hernán Vidaurre sí los vemos comparecer en las ocurrencias legañosas del productor Franco Palermo para las mañanas de ATV. Pues ahora, con Rossini y Giovanna Castro más, vuelven a tener en "Ponte al día" (ATV, 8 a.m.) la misma rutina que tienen en Radioprogramas del Perú y que tuvieron en varias temporadas televisivas desde que irrumpieron en el "24 minutos" de Panamericana en el 2000.
La improvisación y el reflejo cómico inmediato, virtudes en las que Armas es insuperable, mandan sobre cualquier otro apuro. El único requisito que el cuarteto tiene que cumplir ritualmente es la lectura de periódicos junto al desayuno. Ahí pescan los titulares que les dan pie para decidir a qué personajes remedar y qué tópico exprimir a punta de chistes. Lo demás es cuestión de tener el maquillaje listo, algunos chistes apuntados y la química de siempre hace prender la chispa.
Las secuencias en vivo se alternan, como antes, con el comentario en off de videos, a lo "Not Necessarily the News", en que la improvisación es mayor, pues la voz tiene que montarse sobre la imagen sin pensarlo dos veces.
Pero hay algo que sí deben pensar de vez en cuando, si no en la coordinación diaria al final del programa, en una reunión semanal sin tanto apuro: las tendencias de la semana, la preeminencia de un personaje sobre otro, las ventajas de un tema sobre otro y, si cabe la expresión, actualizar las líneas editoriales del humor. ¿A qué me refiero? Por ejemplo, ayer vi a Armas remedando a Fujimori como si fuera el vivazo de siempre saliendo de todo trance con su campante cinismo. ¡Pero ya lleva semanas en el banquillo! Vamos, también hay que poner al día la forma del remedo. Sigan divirtiéndonos.