MARION COTILLARD A LA CONQUISTA DE HOLLYWOOD
LA ENCANTADORA ACTRIZ FRANCESA CUENTA CON UNA CARRERA DE 15 AÑOS Y MÁS DE 40 TÍTULOS ENTRE PELÍCULAS Y PRODUCCIONES PARA LA TV SU INTERPRETACIÓN DE EDITH PIAF EN "LA VIDA EN ROSA" LE HA VALIDO NUMEROSOS GALARDONES, INCLUIDO EL ÓSCAR A LA MEJOR ACTRIZ
PARÍS [AFP]. Si bien ha saltado a las páginas de todos los medios del mundo gracias a su impresionante interpretación de Edith Piaf en "La vida en rosa", Marion Cotillard cuenta con 40 títulos que la respaldan y la ubican como una de las actrices más importantes de Europa.
Con una trayectoria de 15 años y una variada gama de personajes exigentes, no sorprende que esta bellísima actriz parisina --que ha sabido compaginar películas de una dificultad extrema con grandes éxitos comerciales-- se proyecte como una de las estrellas más grandes y como una verdadera diva de nuestro tiempo.
Para los jóvenes franceses, en particular de los suburbios, la actriz de 32 años es un ícono, la chica de las tres primeras entregas de "Taxi", serie producida por Luc Besson que han visto millones de adolescentes en Francia y sigue circulando en los clubes de video.
La actriz española Laura del Sol, que en 1999 coincidió con ella en el rodaje de "Furia", dice de Marion: "Es una persona excelente, con un comportamiento muy dulce, es generosa como actriz. Estoy convencida de que con la edad estará cada vez más fabulosa". Y no se equivoca, pues con cada nueva interpretación la encantadora actriz sorprende.
En palabras del cineasta y productor Luc Besson: "Marion es como un Fórmula 1. Cuanto más difíciles de vivir y explotar son los papeles, mejor está ella".
Proveniente de una familia de la escena, Marion refleja pasión por aquello que hace tan bien y a lo que ha estado ligada siempre: la actuación.
Su padre, Jean-Claude Cotillard, es director teatral; su madre, Nissema Theillaud, actriz. Ambos le inculcaron, antes de pasar por el conservatorio, el amor por el trabajo metódico y sobre todo exigente.
"Me ayudaron a buscar dentro de mí todas las emociones y cómo actuar con ellas", asegura Marion, a quien su primo Laurent Cotillard dirigió en teatro en 1997.
'GLAMOUR' ETERNO
Capaz de bailar y cantar con una atractiva voz velada, Marion Cotillard tiene, sin embargo, algo de estrella del blanco y negro, del cine mudo, que se expresa más con la mirada que con palabras. Cuando subió a recoger su Óscar, dejó patente su sensibilidad a flor de piel, timidez y nervios a la vez, una mezcla que no le impidió expresarse con poesía.
Lucile Hadzihalilovic, quien la dirigió en "Innocence" (2004), destaca su carisma, y la describe como emotiva, fría y sexy. "Marion puede ser todo eso a la vez con un dejo de tristeza, de profunda falla interior", afirma.
Cuidadosa y discreta con su vida privada, que incluye su relación con Guillaume Canet y la militancia en Greenpeace, Marion Cotillard se dispone a hacerse un lugar en Hollywood, donde la esperan importantes proyectos, pues --según ella misma-- las historias, los personajes y los directores que le interesan son norteamericanos.