CAMBIOS M. Faithfull
MADRID [EFE]. Está harta de los años 60 y harta de ser Marianne Faithfull, por eso rehúsa hablar de su pasado con The Rolling Stones y busca en su carrera como actriz papeles que se alejen de su imagen, aseguró la artista el viernes en Madrid, un día antes de actuar en la capital española.
Su voz desgarrada evidencia un pasado tan intrincado como notorio. Conoció la fama de la mano de Mick Jagger y Keith Richards, quienes escribieron para ella "As Tears Go By" en 1964.
Antes de llegar a los 70 ya había tenido tiempo de engancharse a las drogas, convertirse en actriz de cine y teatro, mantener una relación sentimental con Jagger, intentar suicidarse por medio de una sobredosis y convertirse en leyenda por medio de una barrita de Mars de dudosa existencia.
"Estoy harta de ser Marianne Fiathfull. Alejarme de esa imagen es lo que más me gusta de mis últimos papeles como actriz", dice sin reparos la protagonista de "Irina Palm", su película más reciente, por la que ha optado al Premio Europeo de Cine a mejor actriz.
Ahora Faithfull está centrada en su carrera musical, ya que no tiene tiempo para dedicarlo a una película por culpa de una agenda repleta de trabajo para los próximos dos años y en la que también ha dejado un hueco "para vivir la vida junto a familia y amigos".
En Madrid no cantó nada de su próximo álbum, "Easy Come, Easy Go", porque prefiere mantener en secreto cada trabajo hasta el momento en que salga editado, que en este caso será en setiembre.
Un álbum en el que se ha centrado en su faceta de intérprete dejando de lado el de compositora, grabado en Nueva York y producido por uno de sus mejores amigos, Hal Willmer, con quien ya trabajó hace 25 años.
"Además es el primero hecho sin drogas, aunque hacerlo haya resultado mucho más aburrido, y ha dado como fruto un disco feliz y muy ecléctico, muy distinto al anterior, 'Before the Poison'", contó.