Entrevista LUCIEN CHAUVIN
El periodista estadounidense y presidente de la Asociación de Prensa Extranjera analiza el escenario electoral de su país
Por Francisco Tumi Guzmán
¿Está la sociedad estadounidense viviendo una especie de revolución cultural que abre la presidencia a una mujer y a un negro?
La sociedad estadounidense está cambiando desde hace mucho tiempo, al menos desde los años 60, cuando comenzó no sé si una revolución cultural, pero sí la lucha por los derechos civiles, por la igualdad de las mujeres, por la valoración de los homosexuales, etc. Si miramos bien, hoy hay un gran número de estados cuyos gobernadores son mujeres, y está aumentando año a año el número de mujeres en la Cámara de Representantes y en el Senado.
¿En el Congreso nacional?
Así es. Maine y California, por ejemplo, son estados cuyos dos senadores son mujeres, republicanas en un caso y demócratas en el otro. Tampoco podemos olvidar que en 1984, el candidato demócrata Walter Mondale escogió a una mujer, Geraldine Ferrero, como su candidata a la vicepresidencia. Es decir, en cierto sentido estamos preparados para tener en la presidencia a una mujer, a un afroamericano o incluso a un latino. Tal vez no este año, pero ya estamos a las puertas de un cambio de ese tipo.
¿Qué pasa con los racistas y con los machistas? ¿Se están reduciendo?
Los racistas o los que no aceptan la igualdad de la mujer siguen existiendo, pero no es la gente que vota. No hay que olvidar que en Estados Unidos, si se logra tener un 60% de votación en una elección, se considera un gran evento. La sociedad es muy apolítica. Por supuesto, debe haber estados que posiblemente no estén preparados para un cambio así, pero ahora más del 50% de los estadounidenses afirma en las encuestas que sí podemos tener a una mujer o a un afroamericano como presidente.
Se dice que otra novedad de estas primarias es que más estadounidenses están participando en política. ¿Es cierto?
Sí, pero esto tampoco es de ahora. Comenzó hace 4 años, con la movilización anti-Bush y la candidatura del demócrata Howard Dean, que logró despertar mucho interés en la política. De todas maneras, es claro que tanto Hillary Clinton como Barack Obama, por sus diferentes perspectivas, han logrado capturar un poco más el interés de la gente joven y de las minorías.
¿A qué se debe esto?
Hay muchos temas que hacen que la gente piense más en la política. Hubo mucha participación cuando estuvimos involucrados en la guerra de Vietnam. El país estaba muy politizado. Tuvimos un presidente asesinado, un candidato a la presidencia asesinado, un personaje como Martin Luther King asesinado, etc. Fue un período de mucha politización. Ahora la guerra en Iraq también ha politizado al país, en especial a la generación joven que vota por primera vez.
Las primarias de este martes, en el Partido Demócrata, en Texas y Ohio, ¿serán lo decisivas que parecen?
Todavía quedan estados muy importantes como Pensilvania, pero si Clinton no gana este martes en Texas y Ohio, o gana solo por un punto, va a ser bien difícil que siga en carrera.
Ella era la favorita en el lado demócrata. ¿Qué ha hecho mal para que se le voltee el pastel?
Ella era la favorita del establishment, de los que manejan el Partido Demócrata, por ser quien es: la esposa del ex presidente. Pero la población siempre ha tenido muchos recelos hacia ella, por varias razones. En cierto sentido, es otro Clinton, como Bush es otro Bush, y ya desde 1988 hemos tenido dos familias gobernando el país. ¿Queremos realmente ocho años más?
Pero Bill Clinton es inmensamente popular. ¿No cambia eso las cosas?
No. Clinton fue, en efecto, un buen presidente. Con él tuvimos un auge económico impresionante y el país se mantuvo estable. Pero, igual, nadie quiere familias eternas ocupando la Casa Blanca.
¿No hizo algo especialmente mal Hillary Clinton en su campaña?
La soberbia es una mala consejera en la política. Lo que a mucha gente le choca de ella --lo mismo que de Bush-- es que cuando no le gusta algo, tiene esa sonrisa irónica que dice: "A mí qué me importa lo que tú opinas, yo tengo la razón". Si se revisa lo que se ha escrito en los últimos años, se ve que hay un ejército de estadounidenses que odia a esa mujer, incluso dentro de los demócratas.
¿No es porque se le considera, desde el 'affaire' Lewinsky, muy calculadora?
Es todo eso. Los que no van a votar por ella suman distintas razones. Piensan que a ella no le interesa el país, ni las mujeres ni los pobres, sino ella misma, y que toda su trayectoria ha sido solo para ser candidata y ganar la presidencia. En cuanto a su actitud ante el 'affaire' Lewinsky, es difícil saber lo que pasa en una pareja. Es posible --como ella escribe en su libro-- que amara a su esposo de verdad, pero supongo que hay votantes que piensan que ella mantuvo el matrimonio pensando en su posible candidatura.
Lo que sí parece cierto es que mientras Bill Clinton y Obama tienen gran carisma, ella es más bien un témpano de hielo.
No tiene carisma, pero eso no significa que no pueda ser buena gobernante. Si ella gana, es probable que sea una buena presidenta, pues tiene toda la formación. Pero es cierto que tiene muchas dificultades para conectarse con el pueblo. Hay políticos a los que se les quiere estrechar la mano, con quienes se quiere conversar. Ella no tiene eso.
También es cierto que Obama es un misterio. Uno puede hacer ecuaciones inmediatas con Hillary: ambiciosa, o con McCain: valiente, no importa que no sea verdad. ¿Pero qué es Obama?
La gente piensa que Obama es el cambio: un cambio generacional, un cambio en la política actual, que es bastante sucia y excluyente. Uno de los errores de Hillary es haber criticado a Obama por reconocerle algunas virtudes a Reagan. Lo que la gente busca ahora es alguien que pueda decir: "Bueno, ya hemos cometido muchos errores, trabajemos juntos y tratemos de salir de este pantano". Pues Iraq, Afganistán, la baja de la economía, los temas sociales desatendidos por ocho años, etc. son auténticos pantanos, y el que gane va a enfrentar una tarea titánica.
¿Cuáles son las principales desventajas de Obama en términos electorales?
La falta de experiencia. Sin embargo, el ícono de los demócratas es el presidente Kennedy, que tampoco tenía experiencia, salvo algunos años en el Senado. No era gobernador, no era experto en temas internacionales ni nada por el estilo. Y, como Obama, también era joven.
También se le achaca el no dar la talla para ser comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.
Se ha usado eso contra todos los candidatos: contra Clinton, contra Bush. No olvidemos que en la campaña de 1999, el mismo McCain decía: "¿Cómo vamos a elegir como comandante en jefe a alguien que, cuando tenía que ir a luchar por su país, huyó?". Yo creo que lo que va a golpear más a Obama es la inexperiencia y, al final, el tema racial.
¿Es posible, como propone Obama, retirarse de Iraq?
Es necesario. Nunca me quedó claro qué es lo que estábamos buscando allí. McCain y otros republicanos y demócratas dicen que debemos quedarnos hasta que ganemos. ¿Que ganemos qué?
¿Quién tiene, de los dos candidatos demócratas, más posibilidades de ganarle a McCain?
Las últimas encuestas dicen que sería Obama, pero va a ser bastante difícil. Hace 6 meses, todo el mundo pensaba que la campaña de McCain estaba muerta, después de su lamentable visita a Iraq --cuando decía que no había problemas y había bombas que explotaban alrededor de él--, pero ahora se ve que, aunque hay cuestionamientos por su avanzada edad, resulta el republicano más atractivo.
Sin duda es un gran candidato.
Siempre lo ha sido, incluso hace ocho años. Era mucho mejor candidato que Bush, pero este tenía la máquina demoledora de Kart Rove, que logró pintar a McCain como que no había sido héroe en Vietnam, como hizo con Kerry. Es impresionante: el que huyó de la guerra atacó a los que realmente defendieron a su patria.
¿Quién puede entonces derrotar a McCain?
En este momento es muy difícil decir quién tiene mejores posibilidades. Tenemos meses de meses por delante y cualquiera puede cometer un error. Informaciones ridículas como que McCain había tenido un romance con una lo-bbista, pueden tener un efecto en la gente religiosa. Es decir, los que apoyaron a Bush simplemente no irían a votar, y eso favorecería al candidato demócrata.
¿Son una gran duda en Estados Unidos los antecedentes musulmanes de Obama?
No, pero lo van a ser y vamos a tener una campaña muy sucia, no necesariamente del Partido Republicano, pero sí de sus aliados. Yo no dudo de que va a haber candidatos que van a confundir su nombre con Osama, o que se van a enfocar en su segundo nombre, que es Hussein. Sin duda van a cuestionar su nacionalismo, van a preguntar si realmente es una persona idónea para el bien de Estados Unidos, y aunque él es cristiano, van a levantar cosas sobre sus antepasados y sobre la religión de ellos.
WASHINGTON Y LA REGIÓN
"A Estados Uniodos no le interesa América Latina"
¿Habrá alguna diferencia para América Latina entre que sea un republicano o un demócrata el próximo presidente?
A Estados Unidos no le interesa América Latina, salvo casos muy específicos. Cuba, por ejemplo, siempre va a ser un tema, pero la región en sí, en especial ahora, con crecimiento económico, gobiernos democráticos y una estabilidad relativa que no ha habido en mucho tiempo, creo que no. La preocupación está en otras regiones.
¿Hay diferencias en materia de libre comercio?
Es interesante que haya habido un debate fuerte entre Clinton y Obama sobre el libre comercio. Los dos votaron a favor de tratados con Chile y con el Perú, pero ahora cuestionan el Nafta con México, que es de 1994. McCain, por su parte, apoya todos los tratados de libre comercio. En cuanto a la inmigración, cualquier demócrata tiene una mejor postura que los republicanos, aunque McCain tenga una visión interesante.
¿Con quién se llevaría peor Hugo Chávez: con McCain o con un demócrata?
Todas esas caricaturas divertidas de Chávez están relacionadas con Bush: 'El Diablo', 'Mr. Danger', etc. De modo que cuando el diablo se vaya, se terminará el problema, incluso si es McCain el nuevo presidente. Puede haber problemas, pero Chávez, aunque habla de "Mr. Danger", sigue mandando petróleo. Es mucho ruido y poca sustancia. Va a haber menos conflicto con cualquiera de los tres candidatos.
¿Para el Perú tampoco habrá una gran diferencia entre que gane un republicano o un demócrata?
El Perú tiene la cosa más fácil que muchos otros países. Ya ha sido firmado y se va a implementar el TLC. No es como Colombia, que aún lo tiene pendiente. En política antidrogas, la ayuda subirá un poco o bajará un poco, como hasta ahora, pero nunca la van a cortar. La relación va a seguir normal, pues son políticas de Estado, no del gobierno de Bush.
¿Será igual también para un presidente socialdemócrata como Alan García?
García tiene una buena relación con Bush, de modo que si gana McCain, eso va a seguir. Al mismo tiempo, por historia, los apristas siempre han tenido más proximidad con los demócratas, entonces, sea Clinton u Obama el próximo presidente, García va a tener muchas facilidades para conversar, hablar y lograr acuerdos con ellos.
Pero igual seguiremos siendo republiquetas sin interés.
Me parece preocupante que el tema que han tocado hasta ahora con relación a América Latina haya sido un TLC firmado a principios de los 90. ¿No ha pasado nada más en la región? Obama, Clinton y McCain tienen los mismos asesores para América Latina que en la época de la revolución nicaragüense. Son las mismas figuras, los mismos estrategas. Deben comenzar a mirar a América Latina con otra visión, como si fuera realmente el siglo XXI.
LA FICHA
Nombre: Lucien Chauvin.
Nacimiento: Rhode Island, 7 de abril de 1964.
Estudios: Filosofía, economía y relaciones internacionales.
Trayectoria: Llegó al Perú en 1989 para aprender español y se quedó a trabajar como periodista de diversos medios, como las revistas "Time" y "The Economist". Actualmente es presidente de la Asociación de Prensa Extranjera en el Perú. Sigue votando en las elecciones de su país.
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