ÒPERA Gira mundial
HONG KONG [EFE]. El tenor español Plácido Domingo presentó un concierto el sábado en Hong Kong, el primero en un escenario de la otrora colonia británica tras 18 años de ausencia.
"Si a la gente le gusta el concierto no tardaré otros 18 años en volver, porque seguramente para entonces ya no estaré cantando", comentó el madrileño durante una rueda de prensa un par de días antes del concierto.
El tenor, de 67 años, que continúa en la región administrativa especial china una gira mundial que lo ha llevado en la última semana por las capitales de Rusia y Qatar, compartió cartel con la británica Katherine Jenkins, de 27 años.
El programa incluyó como es tradicional en Domingo, una pieza de zarzuela y, para agasajar los oídos locales, un tema en mandarín o cantonés, dos de los idiomas oficiales de Hong Kong.
Domingo, gran valedor de la zarzuela, opinó que no es difícil exportar este género debido a que el público foráneo está preparado para recibirlo; más bien, apuntó, el problema está en el interés de los mismos españoles en exportarlo. Como anécdota recordó que una vez en Beijing, cantando una pieza de zarzuela, la gente estaba tan entusiasta que no lo dejaban terminar todas las notas de un aria que había comenzado. Avanzó igualmente que para la exposición de Shangái de 2010, a la cual ya ha sido invitado, presentará un programa de zarzuela.
El tenor, que considera que lo mejor para mantenerse joven es estar con gente joven, explicó que la idea de apoyar a las nuevas generaciones de cantantes líricos, como es el caso de Jenkins, es algo que tiene en mente desde hace treinta años. "Para mí es importante pasar a la nueva generación lo que he aprendido. Independientemente de lo mayor que te vayas haciendo, el espíritu tiene que permanecer joven", apuntó el artista. Jenkins, que comparte escenario por primera vez con Domingo, es protagonista de los exitosos discos "Premiere", "Second Nature" y "Living the Dream".
La Orquesta Sinfónica de Hong Kong, que acompañó al tenor español, estuvo conducida en esta ocasión por el estadounidense Eugene Kohn.