ACTOR. Dennis Quaid
BERLÍN [EFE]. El actor estadounidense Dennis Quaid fue adicto a la cocaína y sufrió una grave depresión debido a la fama, reveló él mismo en una entrevista que publicó el diario alemán "Bild am Sonntag".
Quaid, de 53 años, afirmó que su interpretación del cantante Jerry Lee Lewis en la película "The Great Balls of Fire", en 1989, le abrió las puertas del éxito pero también de las drogas, debido a la excesiva atención que recibía.
"Fui adicto a la cocaína y prácticamente me veía muerto. Solo habría durado cinco años más de haber seguido así. Mi vida estaba completamente fuera de control", explicó.
Un día decidió ordenar su vida de manera consecuente y abandonar Hollywood durante un año, que terminaron siendo dos.
"Cuando te alejas tanto tiempo, es muy difícil volver. Entonces llegó la edad. Estaba a principios de los 40 y --según lo veo ahora-- sufría una profunda depresión. Estaba decepcionado de la vida", manifestó.
Fue su hijo Jack, fruto de su relación con la también actriz Meg Ryan, quien le dio un nuevo sentido a su vida, le hizo ver que no todo giraba a su alrededor y le generó un "sentimiento más fuerte que el egocentrismo".
"Criarlo fue realmente la única luz al final del túnel", señaló el actor, que el año pasado fue padre de gemelos, y que considera que lo más importante que le ha pasado en la vida ha sido su familia y el amor de sus hijos.