La Torre Eiffel y Machu Picchu
Señores Directores:
En su artículo "El perro del hortelano contra el pobre" el presidente Alan García refiere que mientras la Torre Eiffel recibe 8 millones de visitantes al año, acá el perro del hortelano discute si debemos recibir más de 500.000 visitantes al año en Machu Picchu. No se pueden comparar ambos casos. Machu Picchu es un monumento hecho de piedras, construido por los incas en el siglo XV, hace 600 años, y no fue edificado para recibir un gran número de visitantes, ni con fines turísticos, habiendo ya informes de la Unesco que señalan el peligro que se cierne sobre sus estructuras si no se toman medidas que eviten su deterioro por el exceso de visitantes. La Torre Eiffel fue construida de hierro. Sus estructuras fueron debidamente reforzadas y preparadas para recibir un gran número de visitantes. Reclamar la protección de Machu Picchu para evitar su deterioro no constituye ni ignorancia ni error, solo forma parte de nuestro deber como peruanos y de nuestros compromisos contraídos en los convenios suscritos con la Unesco.
Atentamente,
FERNANDO GANOZA ROMERO
DNI 17839656
Ocho millones sería demasiado para Machu Picchu tal como lo conservamos hoy, pero 500.000 es poco si consideramos que el turismo actual se concentra en una limitada franja de horas al día. Si se variara el horario de trenes y las condiciones del transporte a la zona, se podría ampliar considerablemente la cantidad de visitantes, sin llegar a la saturación.
Nadie le cree
Señores Directores:
Santiago Martin Rivas ha tenido el cinismo y desparpajo de declarar que el grupo Colina nunca existió, que nunca recibió órdenes de Fujimori para violar derechos humanos y que todos los testimonios autoinculpatorios de sus camaradas no son más que "alucinaciones de arrepentidos de último momento". Hay que recordar que el ex mayor EP fue acusado, sentenciado y luego amnistiado por Fujimori por ser el jefe del escuadrón de la muerte denominado Colina. Con este testimonio amañado y falaz, Rivas, en combinación con la defensa de Fujimori, está tratando de romper la cadena de mando que involucre al ex dictador con el fin de que en el futuro este sea amnistiado, indultado o liberado de la cárcel.
Atentamente,
RICHARD QUINTANILLA TAPIA
DNI 10308735
Cualquiera que sea el cálculo de este criminal, su testimonio negando hasta la existencia del grupo Colina no va a ser creído por nadie. Si algo ha querido aportar Martin Rivas al juicio de su presidente es la confusión que demanda el abogado César Nakazaki para relativizar el testimonio de sus colegas de armas.
Diligente fiscal
Señores Directores:
Sus publicaciones del 23 y 24 de febrero mancillaron mi dignidad con argumentos antojadizos y sin mayor fundamento. Mi opinión sobre ustedes ha cambiado y me doy cuenta de que no son el Diario serio que yo pensaba. En mi condición de fiscal provincial adjunto de la Cuarta Fiscalía Penal de Huamanga, recibí el 22 de febrero, a las 11:30 aproximadamente, una denuncia de la señora Norma Gutiérrez García, quien refirió ser esposa del interno del penal Yanamilla Luis Dávila Melgarejo, quien en ese momento venía siendo extorsionado por unos periodistas, sin que en ningún momento haya referido que eran de El Comercio, y pedía insistentemente que constatara el hecho. Lo que en cumplimiento de mis funciones hice, acudiendo "con inusitada rapidez", como ustedes afirman. De esa forma trabajamos en el distrito fiscal de Ayacucho, con celeridad y prontitud. Siendo falsa y temeraria la afirmación de que habría interrumpido la entrevista de forma abrupta, ya que para indagar sobre los hechos primero me dirigí a la dirección del penal, conversé con el director y le expliqué el motivo de mi presencia, pidiendo que llame al interno que supuestamente venía siendo extorsionado para que confirme o desmienta la denuncia. Me apersoné al ambiente donde estaba el supuesto periodista. Constaté la presencia del periodista Miguel Ramírez, quien lejos de colaborar con el suscrito se puso insolente y trató de cuestionar mi labor, intentando amendrentarme con ese proceder. Levanté el acta y me retiré del lugar. Ello no es motivo para que se me esté difamando y tratando de vincularme con la red de narcotráfico a la que pertenece Fernando Zevallos, menos hacer parecer que formé parte de una supuesta celada contra Ramírez. La forma y circunstancia como se comunicó Dávila con su esposa la deberán responder los involucrados. No es necesario que me convenzan para ejercer mis funciones como fiscal, porque ese es mi trabajo, y de ello vivo dignamente.
Atentamente,
ÓSCAR ROLANDO NÚÑEZ MORA
Fiscal adjunto provincial de la Cuarta Fiscalía Penal de Huamanga
Que Miguel Ramírez rechazara con contundencia la acusación de extorsión no significa insolencia. Mostró a usted el documento del INPE que lo autorizaba a entrevistar a Dávila Melgarejo, quien previamente había aceptado la entrevista. No lo hemos acusado de formar parte de la red de Fernando Zevallos. Lo que nos llamó la atención es que cuando Ramírez le preguntó con qué argumentos lo instó la esposa de Dávila a dirigirse inmediatamente al penal, no respondió a su pregunta y hasta dijo que no sabía el nombre de la mujer. Solo a insistencia de Ramírez, se consignaron en el acta los nombres de los agentes penitenciarios que estuvieron presentes durante la conversación entre él y Dávila, y que fueron testigos de que Ramírez nunca extorsionó ni presionó al interno. Usted había obviado este hecho. Un detalle más: pese a que se trataba de una denuncia por extorsión, también obvió realizar un registro personal al periodista y al fotógrafo Juan Ponce. Dicho procedimiento lo hizo un policía asignado a este caso, y también por expreso pedido de Ramírez. Sin embargo, si se ha sentido ofendido por nuestro periodista reciba usted nuestras disculpas. Miguel Ramírez suele ser una persona muy calmada, pero no es inmune a reaccionar ante lo tenso e injusto de la situación en la que usted lo puso --inmiscuirlo en una extorsión-- ni a la justificada desconfianza propia de quien día a día lidia con el narcotráfico y sus felonías.