MILÁN [AGENCIAS]. Si repasamos la discografía de María Callas encontraremos que en gran parte de las grabaciones de óperas completas su coestrella es Giuseppe di Stefano. Pero además fue su compañero dentro y fuera del escenario, durante su gira final en 1973. Sin embargo, Di Stefano para entonces ya había escrito su propio capítulo dentro de la historia de la ópera.
SU PROPIA HISTORIA
Giuseppe di Stefano nació en Catania, Sicilia, el 24 de julio de 1921. Hijo de un policía y una costurera, se educó con los jesuitas en Milán y en su infancia quiso ser sacerdote. Pero habría de ser la ópera la pasión de su vida. Debutó en 1946 en "Manon", de Massenet, interpretando a Des Grieux, papel que lo llevaría al año siguiente a la Scala de Milán. Un año después debutó en el Metropolitan Opera de Nueva York como el Duque en "Rigoletto", de Verdi. Ese habría de ser el comienzo de una feliz asociación con una de las compañías líricas más importantes del mundo. Sin embargo, el Covent Garden de Londres recién le abrió las puertas en 1961. Allí debutó como Cavaradossi en "Tosca".
Como cantante era admirado por su excelente dicción, timbre único e interpretación apasionada. Pese a ello, siempre tuvo que pelear por su éxito y siempre se sintió mal por no ser considerado el más grande. Una y otra vez debió medirse con Mario del Monaco, que solía contar con más preferencias por parte de la crítica y del público.
Por otro lado, Di Stefano era el cantante de ópera mejor pagado de su época. "La cifra de mis presentaciones depende del estado de mi cuenta", decía muy francamente. Necesitaba el dinero para poder financiar su costoso estilo de vida, explicaba.
Sir Rudolf Bing, jefe de la Met, señalaba que su do de pecho era el tono más hermoso de la Tierra. Pero su fama internacional se la debió sobre todo a María Callas.
"Nos necesitábamos uno al otro. Hablábamos el mismo idioma. Para nosotros cantar no era un trabajo, sino una diversión", contaría posteriormente.
Los primeros problemas con su voz se dejaron sentir en 1963, durante la presentación de "La Bohème", de Puccini, en el Covent Garden. Di Stefano debió ser reemplazado al año siguiente por un joven y prometedor colega: Luciano Pavarotti.
A los críticos que acusaron a Di Stefano de haber forzado excesivamente su voz durante años, él les respondía que eso sencillamente no era verdad. Sin embargo, con los años abundaron las malas críticas, y también un último intento de regreso artístico
Su muerte se remonta principalmente a un hecho trágico que tuvo lugar en el 2004, cuando fue asaltado en su vivienda en la costa sur de Mombasa. Los agresores lo atacaron y quedó herido de tal gravedad que luego entró en coma. Di Stefano vivía con su esposa varios meses al año en su casa de Kenia. Nunca se recuperó de las lesiones ocasionadas entonces. Y tras muchas crisis de salud, murió ayer en la mañana en su casa en las cercanías de Milán.