WASHINGTON [DPA]. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, vetó la ley contra la tortura aprobada por el Congreso en Washington por considerar que dificultaría la lucha de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) contra los terroristas.
La norma "excluiría todos los métodos alternativos que hemos desarrollado en la lucha contra los terroristas más peligrosos y violentos del mundo", afirmó en su tradicional programa radial de los sábados.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, criticó el veto acusando al presidente de "comprometer una vez más el liderazgo moral" de Estados Unidos. La ley contra la tortura, que había sido aprobada por mayoría simple en ambas cámaras del Congreso, no contaba con el apoyo de los dos tercios necesario para estar a salvo del veto presidencial.
El programa de interrogatorios de la CIA contribuyó, según el mandatario, a frustrar varios atentados terroristas.
La llamada ley antitortura prohibía métodos como el 'submarino' o ahogamiento simulado.