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Crónica REFUGIADOS EN INTERNET

Los cibercafés como hoteles al paso

Los japoneses con trabajos temporales y pocos ingresos prefieren pasar la noche en una cabina de Internet que pagar el alquiler de un departamento. Un fenómeno que preocupa

Por Mario Castro Ganoza. Corresponsal

TOKIO. No se les puede considerar dentro de la categoría de hoteles, pero en la práctica lo son. Nacieron como centros donde las personas pueden ir para conectarse a Internet, ver películas, entretenerse con videojuegos o leer mangas (historietas), pero la realidad económica del país los ha convertido en refugios nocturnos para aquellas personas que no tienen lo suficiente como para alquilarse un departamento.

Se trata de las cabinas de Internet o cibercafés y de sus clientes nocturnos, a quienes la prensa local llama refugiados net café. Es decir, las personas que acuden a ellos no para navegar por la red, sino para dormir porque no tienen casa.

Se calcula que un promedio de 5.600 personas a lo largo de todo el país pernocta en un cibercafé. El 27% de ellas tiene entre 20 y 30 años, según una investigación realizada por el Ministerio de Trabajo, Sanidad y Asuntos Sociales en 3.000 locales de todo el archipiélago.

Las personas que se refugian en estos locales, ubicados siempre en las principales ciudades niponas, trabajan en labores temporales o mal remuneradas durante el día, y por la noche ingresan a un cibercafé para tomar algunos alimentos, dormir y hasta ducharse, ya que algunos locales ofrecen esta facilidad. Tanto las bebidas y los alimentos (que suelen ser galletas o chocolates) como la estadía y hasta la ducha se incluyen en el precio del servicio, el cual varía de los 1.500 a los 3.000 yenes por noche (de 42 a 84 soles, aproximadamente) de acuerdo con las facilidades que ofrezca el cibercafé.

Tan amplio es el fenómeno, y tan preocupante por su misma magnitud, que a mediados del 2007 el gobierno lanzó un estudio para ver los alcances reales de esta situación que, todo parece indicar, es más grande cada día.

El tema ha sido reflejado en numerosas oportunidades por la prensa japonesa, escrita y televisiva, la cual ha resaltado que el fenómeno es solo un paso previo a otro problema ya común en el país: el de los 'homeless' o personas sin hogar. Un colectivo dentro del cual se cuentan más de 25.000 individuos en todo el país.

Las dos diferencias básicas entre los refugiados en los cibercafés y las personas sin hogar es que los primeros son por lo general jóvenes y trabajan todo el día para tratar de salir adelante y no perder la dignidad, mientras que los segundos ya se han abandonado a su suerte y se han dedicado a vivir en la calle.

FORMA DE VIDA
Equipados con lo último en tecnología y orientados únicamente a la diversión, los cibercafés comenzaron a funcionar las 24 horas del día en las grandes ciudades, especialmente en barrios de diversión donde la actividad duraba toda la madrugada. Con el correr de los meses, no fueron pocos los japoneses y extranjeros que luego de pasar una noche de diversión y, ebrios o sumamente cansados, acudían a los cibercafés pero no para disfrutar de sus servicios sino para dormir, ya que el costo por hora de alquilar una máquina y un cómodo y amplio sillón es mucho menor que rentar la habitación de un hotel.

Los cibercafés también eran refugios cómodos y baratos para aquellas personas que perdían el último tren de regreso a casa. Así estos locales comenzaron a ser utilizados como una especie de hoteles al paso. Que llegasen a convertirse en refugios para jóvenes con trabajos precarios y de bajos ingresos fue solo cuestión de tiempo y producto de la clásica y desarrollada visión comercial nipona.

Otros datos arrojados por el estudio realizado por las autoridades señalan que la mayoría de las personas que han decidido vivir en estas cabinas de Internet carece de una dirección postal fija, es decir, no usa siquiera la de algún familiar; un 23% de ellos tiene alrededor de 50 años y es jornalero, desempleado o 'freeter', que es como se conoce a las personas que han hecho de los trabajos temporales su forma de vida.

Otro estudio llevado a cabo por la Nihon Fukugoo Cafe Kyookai (Asociación Japonesa de Cafeterías) en Tokio, Miyagi, Saitama, Chiba, Kanagawa, Aichi, Nara, Osaka, Hyogo y Fukuoka reveló que el 75% de los cibercafés en estas prefecturas es refugio para este tipo de personas.

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