Por Shuichiro Megata. Embajador del Japón en el Perú
El 23 de febrero llegué al Perú para asumir las funciones como embajador del Japón. Es la primera vez que me destacan en Sudamérica. Cuando mis dos antecesores llegaron al Perú, las relaciones entre el Perú y el Japón estaban prácticamente estancadas. En cambio, mi llegada coincide con el pleno proceso de recomposición de las relaciones bilaterales. Cuando presenté mis cartas credenciales, tuve la oportunidad de hablar con el presidente acerca de los vínculos entre nuestros dos países, ocasión en la que quedé gratamente impresionado por la gran expectativa que tiene el presidente García sobre las relaciones con el Japón.
Este año es muy significativo para las relaciones entre el Japón y el Perú. El presidente García visita nuestro país ya la semana que viene, y en noviembre próximo llegará nuestro primer ministro Fukuda al Perú en la ocasión de la cumbre del APEC. Es decir, el 2008 es una oportunidad única para un desarrollo vertiginoso de las relaciones bilaterales. En este sentido, de la visita presidencial se esperan los resultados siguientes:
1. Fortalecimiento de las relaciones bilaterales. El Perú es el primer país latinoamericano que entabló relaciones diplomáticas con el Japón, y también es el primer país sudamericano que acogió a los inmigrantes japoneses. Tenemos más de un siglo de lazos amistosos. Los mandatarios de ambos países confirmarán la voluntad de las dos naciones, que están unidas por la amistad tradicional y la presencia de la comunidad nikkéi, de recomponer las relaciones bilaterales como socios y desarrollarlas aún más.
2. Reactivación de las relaciones económicas. La expectativa peruana en la inversión japonesa es muy grande. Varios empresarios peruanos acompañarán al presidente quien, a su vez, en Tokio ofrecerá una conferencia ante los miembros del Comité Empresarial Peruano Japonés (Cepeja) y dará a conocer la imagen del Perú actual al sector privado del Japón e invocará a que se invierta en el Perú. Se espera que esta oportunidad sea el punto de partida de la reactivación de las actividades del Cepeja, que desde el 2000 estaban estancadas. El sector privado del Japón tiene creciente interés en el campo de la minería y energía del Perú. En este sentido, se espera que se aumenten las oportunidades de comercio e inversión a través del intercambio del sector privado.
3. Cooperación para el desarrollo económico y social. Durante mucho tiempo, el Japón ha cooperado en diversas modalidades con el Perú para su desarrollo socioeconómico. Se confirmará que continuarán y se fortalecerán las relaciones de cooperación entre ambos países para apoyar los esfuerzos del Perú orientados a la reducción de la pobreza y el desarrollo socioeconómico.
4. Cooperación en los asuntos globales. Se identificará las áreas donde el Japón y el Perú puedan colaborar como socios de la comunidad internacional. Hay muchos temas en que el Perú, país gravitante en Sudamérica, y el Japón, pueden trabajar juntos y contribuir a la solución de los problemas globales tales como los del medio ambiente y del cambio climático.
5. Activación del intercambio académico y cultural. Este año se celebra el aniversario 50 del intercambio académico. Es importante, aprovechando esta visita presidencial, promover el intercambio académico y cultural y profundizar el entendimiento mutuo.
De esta manera, la visita del presidente García será una muy buena oportunidad no solamente para confirmar las tradicionales relaciones de amistad sino también para traer resultados concretos y una nueva visión hacia el futuro. Para mí es una alegría y un honor, como diplomático, poder contribuir de esta manera, en el poco tiempo que llevo aquí, al estrechamiento de las relaciones entre el Japón y el Perú.