INNOVACIONES. Frente a la llegada del cine a domicilio
LAS VEGAS [DPA]. En nuestros días ya no suena extraña la posibilidad de recibir las películas de estreno en la comodidad de las casas. Gracias a las constantes innovaciones tecnológicas en formatos, soportes y conexiones, la idea del cine a domicilio ha dejado de ser ciencia ficción.
Esta suerte de 'delivery' cinematográfico obedece a que en poco tiempo podrán descargarse por Internet películas de calidad casi fílmica, un avance que obligará a los grandes estudios hollywoodenses a buscar innovaciones que puedan seguir siendo llamativas para el público.
Así, la gran industria del cine especula que la transformación de las salas en tecnología de tres dimensiones (3D) pueda ser el camino para que los espectadores sigan comprando entradas en los cines.
Mientras uno de los gigantes de la animación, Dreamworks, ha asegurado que en adelante toda su producción se realizará en 3D, un consorcio de los grandes estudios ya anunció sus planes para convertir 10.000 cines estadounidenses en salas de proyección tridimensional y dio los primeros pasos agigantados hacia un cambio que parece inevitable.
"Esta es la mayor innovación en el negocio del cine desde la llegada del color hace 70 años", dijo Jeffrey Katzenberg, director ejecutivo de Dreamworks. "Nuestros clientes están dispuestos a pagar un precio especial si la experiencia es especial para ellos", agregó.
Pero se debe tener en cuenta que la imagen en 3D de la que se habla en nuestros días no es la misma que, aún borrosa, marcó el inicio del género.
La tecnología en 3D de hoy es digital y vuelve con colores más brillantes, mejor definición y una experiencia más vívida, que es su principal atractivo. Ya ni siquiera hará falta llevar las gafas de cartón con lentes verdes y rojos de los sistemas antiguos (las nuevas gafas son de plástico sólido con lentes polarizados).
Aunque sus precios serán más altos que los de las proyecciones habituales, se prevé que el formato tendrá gran acogida, tal como lo demostró la taquilla que obtuvo el filme "Hannah Montana & Miley Cyrus: Best of Both Worlds Concert", de Disney, que llevó a millones de espectadores a ponerse las gafas y recaudó 31 millones de dólares en su primer fin de semana.