Para el analista Gianfranco Castagnola, el Gobierno no supo explicar a tiempo que la inflación y el alza de precios obedecen a un contexto mundial. Eso avivó malos recuerdos.
Por Rocío La Rosa Vásquez
El presidente Alan García y el ministro de Economía, Luis Carranza, repiten cada vez que se les recuerda el malestar de la población, que la inflación en el país es una consecuencia del alza internacional del petróleo, del maíz y de la soya (insumos del pan, del aceite de y de la alimentación de las aves), pero que no es tan alta como en los vecinos de la región.
Dicen también que la caída del dólar se debe a "factores estructurales" que afectan a las monedas de todo el mundo, por lo que sería "un acto de demagogia y estupidez" (García dixit) sostener artificialmente la moneda extranjera.
Tales explicaciones parecen no calar en la población, pues para un 71% de peruanos el alza de precios es el principal motivo para desaprobar al mandatario. Un 64% asegura estar muy afectado por esto, mientras que otro 45% padece de igual forma la caída del dólar.
Así lo revela la última encuesta nacional urbana de El Comercio, elaborada por Ipsos Apoyo Opinión y Mercado, realizada entre el 11 y 13 de marzo.
EXPLICACIÓN TARDÍA
Al presidente no le falta razón cuando le atribuye ambos fenómenos al escenario internacional, pero para el analista Gianfranco Castagnola la explicación sobre los orígenes de esa inflación llegó un poco tarde y avivó malos recuerdos. "A fines del ochenta vivimos una hiperinflación que golpeó mucho. La gente recuerda eso. La inflación de hoy responde a un incremento del precio de los alimentos, y los de menores recursos son los que más sufren (...) sienten que trabajando lo mismo que antes compran menos", señala.
Recuerda que tanto China, Rusia e India están consumiendo más que antes, lo que eleva --indirectamente-- los precios. "Sobre esto, el Gobierno no tiene ningún control, pero a alguien tiene que responsabilizar la población", acota.
LA NOTA APROBATORIA
El sondeo no solo refleja las críticas. Esta vez hay palmas para las acciones emprendidas por el Ejecutivo en un tema de fondo: la educación.
Un significativo 76% opina que el concurso público de nombramiento es el punto de partida para la mejora de este sensible sector, y eso también tiene su razón de ser.
"La población reconoce que el problema estructural más importante que enfrenta el Perú es la reforma pendiente en educación, y el hecho de que el Gobierno está haciendo al menos una evaluación de profesores es señal de que algo está haciendo (...) los gobiernos anteriores nombraban a profesores sin evaluarlos. Esto hay que reconocerlo con todas las deficiencias que se han presentado en el proceso de evaluación", dice Castagnola.
REGIONES BAJO LA LUPA
El Gobierno anunció la semana pasada su intención de demandar ante el Tribunal Constitucional al presidente de la región Puno, Hernán Fuentes, por la aprobación de una ordenanza regional que declara la hoja de coca patrimonio cultural, que la hace en la práctica intocable y por tanto imposible de extinguir los cultivos ilícitos. Esto lleva a reflexionar sobre la acción de las regiones y su concordancia con las leyes nacionales. Este sondeo mide esa situación.
Para un 75% de entrevistados los titulares regionales sí deben ser destituidos o denunciados cuando vayan contra las leyes nacionales, vía revocatoria o Poder Judicial.
Y respecto a dejar un cargo público, si bien un nuevo intento en el Congreso por censurar al ministro del Interior, Luis Alva Castro (por la muerte de cuatro campesinos en el paro agrario), no ha prosperado (una vez más), 87% de encuestados no necesita de este recurso para decirle que sí debe renunciar.
También se pronunciaron sobre la influencia del venezolano, Hugo Chávez, en la región y en el Perú. Opinan que la injerencia en nuestro país se daría a través de su apoyo (70%) a Ollanta Humala.