Las operaciones de Pluspetrol Norte en el lote 1AB, en la selva norte de Loreto, continuaron paralizadas ayer por segundo día consecutivo ante la ocupación de dichas instalaciones por parte de trabajadores nativos que demandan a la petrolera el aumento de sus salarios.
Ante esa medida de fuerza, que impide diariamente la producción de 23 mil barriles de petróleo, el Gobierno ha enviado a la zona, ubicada en la localidad de Andoas, a funcionarios de la Dirección Regional de Trabajo de Loreto, la Unidad de Conflictos Sociales de la Presidencia del Consejo de Ministros y de la Dirección de Gestión Social del Ministerio de Energía y Minas para que inicien junto a los trabajadores nativos y la empresa petrolera una mesa de diálogo que ponga fin al conflicto. Dichas negociaciones se iniciarían hoy. Sin embargo, ello depende de que los nativos desalojen antes las instalaciones de Pluspetrol Norte, señaló el viceministro de Energía y Minas, Pedro Gamio, quien dijo que las protestas y los reclamos laborales deben darse de manera pacífica. "La presencia del Estado será disuasiva y preventiva. No se hará uso de la fuerza", refirió el viceministro.
Por ello, el fiscal provincial de Loreto viajó ayer a la zona para verificar informaciones que refieren que los trabajadores nativos habrían ingresado de manera violenta a los campamentos de Graña y Montero, contratista de Pluspetrol Norte.
Gamio precisó que el actual conflicto no tiene relación con los reclamos que hace dos años hicieron los nativos para que Pluspetrol Norte resguardara el medio ambiente, en especial el río Corrientes, durante la extracción de petróleo. "Se firmó un acta de compromisos al respecto y en julio de este año se habrá cumplido con (el cero vertimiento) de las aguas de producción en el río Pastaza", señaló el viceministro.