Por Jaime Cáceres Sayán Presidente de la Confiep
Acaba de culminar la visita del presidente a Japón y China, las dos grandes potencias asiáticas y países puntales en el esquema del APEC.
En el caso de Japón, con quien hemos mantenido buenas relaciones, salvo en la etapa de la Segunda Guerra Mundial y durante el enfriamiento de los últimos años, la visita del presidente ha constituido un verdadero refrescamiento bilateral.
Cabe esperar positivos efectos en el ámbito político y en la cooperación entre ambos gobiernos, pero también para impulsar las inversiones japonesas en nuestro país. Si bien hemos percibido un especial interés en el sector minero, existen posibilidades interesantes en sectores como el forestal, pesquero, agrícola y comunicaciones. Inversiones japonesas con tecnología y preocupación por el medio ambiente resultarían de gran interés para nosotros. Vale recordar el compromiso reiterado de Japón con las metas del Protocolo de Kioto.
La corta visita a Japón fue intensa, destacando la reunión con más de 300 empresarios, a quienes el presidente y los ministros expusieron las oportunidades de inversión en sus respectivos sectores. Previamente, se firmó un convenio de actualización del suscrito en 1992, para la cooperación entre la Confiep y nuestra contraparte, la Cámara de Comercio e Industrias de Japón.
Merece resaltarse la organización y convocatoria que realizó el Consejo Empresarial Peruano-Japonés (Cepeja), cuyas instituciones, como en el pasado, deberán ocuparse en forma específica de la promoción comercial y de inversiones entre ambos países.
La estadía en China fue breve, pero nutrida de eventos entre máximos dirigentes de ambos gobiernos y en forma mixta con representantes de enormes empresas chinas que tienen un gran interés potencial para nosotros, en la medida en la que actúan dentro de un sistema de propiedad mixta, o del Estado con administración sujeta a las reglas de mercado, y cuya meta es crecer y expandirse al exterior, mejorando continuamente su calidad y competitividad, desarrollando avanzadas tecnologías.
El presidente García invitó a las empresas chinas a invertir en el Perú en rubros como la construcción de edificios para viviendas y oficinas, la implementación de tecnología para nuestros puertos y el establecimiento de rutas directas aérea y naviera. Una invitación especial, y con fijación de metas hasta el 2015, fueron las relacionadas con el aumento de nuestras exportaciones de US$3.000 millones a US$12.000 millones, lograr que las inversiones chinas en el Perú crezcan de US$1.000 millones a US$12.000 millones, que el número de turistas chinos que nos visitan suba de 10 mil a 250.000, además de resaltarse la expectativa de concretar un acuerdo de libre comercio antes de fin de año.
En cuanto al aspecto empresarial, se suscribió un convenio para el incremento de las relaciones comerciales y apoyo mutuo entre la Confiep y el Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional ( CCPIT por sus siglas en inglés). Podemos concluir que el balance de estas visitas ha sido una inversión y confiamos en que las buenas intenciones se traduzcan en hechos reales que ayuden al Perú a generar progreso, desarrollo y más bienestar para más peruanos. Ahora corresponde hacer seguimiento a lo tratado, sin necesidad de esperar la cumbre del APEC de noviembre.