La programada entrega de alimentos a las familias en situación de extrema pobreza de las zonas urbanas de Lima aún se encuentra en etapa de diseño y la fecha aproximada de su implementación es todavía incierta, explicó el presidente del Consejo del Ministros, Jorge del Castillo, en diálogo con El Comercio.
Dijo que para llevar a cabo esta iniciativa no se incrementará el presupuesto en infraestructura, tampoco en burocracia.
"Más que un subsidio, es una idea de apoyo alimentario temporal que está en proceso de formación. Para ello no hay que construir ningún aparato burocrático: podemos llegar a los más pobres con la infraestructura que ya tenemos, sin contratar a una sola persona más y gastando solo en los mismos alimentos por distribuir. Pero por el momento, no le puedo adelantar más detalles", dijo el primer ministro.
EL DATO
Para matar dos pájaros de un tiro, Del Castillo dijo que se puede comprar papa para la canasta de ayuda, de manera que se beneficia a los agricultores al contrarrestar la presión a la baja del precio del tubérculo, el que "bajará todavía más por la gran cosecha que se viene".