José Abanto había renunciado para no entorpecer las investigaciones. Con permanencia de funcionario la responsabilidad política se diluye
Por Jorge Saldaña Ramírez / Ítalo Sifuentes alemán
Hasta ahora no hay ninguna responsabilidad política en el escandaloso caso de la adulteración de la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo (LOPE), corregida anteayer por el Congreso de la República.
El Consejo Directivo del Poder Legislativo --que es la reunión conjunta entre la Mesa Directiva y los voceros de las bancadas parlamentarias-- acordó ayer no aceptar la carta de renuncia de José Abanto Valdivieso a la Oficialía Mayor del Congreso.
En otras palabras, Abanto continuará como encargado del máximo cargo administrativo del Parlamento, por lo menos 45 días más, que es el plazo tentativo en que se calcula concluirían las investigaciones iniciadas para dar con los responsables de la manipulación que tuvo la LOPE en el proceso de elaboración de la autógrafa en diciembre del año pasado.
Durante ese tiempo, se evaluará qué otro funcionario del Congreso será propuesto por la Mesa Directiva al Consejo Directivo para que sea nombrado titular de la Oficialía Mayor.
La burda manipulación a la LOPE --denunciada hace dos semanas por la presidenta de la Comisión de Descentralización del Congreso, Rosa Florián, de las filas de Unidad Nacional-- consistió en agregar la palabra "un" en el texto final aprobado por el pleno del Parlamento con la finalidad de duplicar el número de asesores de la alta dirección de cada uno de los ministerios del Poder Ejecutivo.
El miércoles de la semana anterior, Abanto renunció a la oficialía ante el presidente del Congreso, Luis Gonzales Posada, con la finalidad de garantizar transparencia en la investigación que este lunes inició el Ministerio Público para determinar a los responsables de la mencionada adulteración. Empero, el Consejo Directivo ha decidido que se mantenga en el cargo hasta que las investigaciones concluyan.
Los únicos funcionarios que han sido removidos de sus puestos en el Congreso son José Villena Changanaquí y Eduardo Mejía, tanto de la Oficina de Relatoría y Agenda como de la Dirección General Parlamentaria, respectivamente.
Según pudo conocer El Comercio al término de la sesión del Consejo Directivo, correspondió al presidente del Legislativo proponer a los voceros de las bancadas parlamentarias que Abanto continúe al frente de la Oficialía Mayor del Parlamento.
El vocero de Unidad Nacional, Luis Galarreta, informó que durante la sesión no se dio cuenta respecto de cómo va la investigación que lleva a cabo el Ministerio Público desde comienzos de esta semana, "porque es un trámite que va por cuerdas separadas".
"Lo hemos dicho varias veces. Aquí ha habido interesados. ¿Quién es el interesado en modificar la norma? Los interesados no se sientan con los funcionarios que hacen la autógrafa. Hay intermediarios políticos que sí tienen llegada a los funcionarios del Congreso. Eso es lo que se tiene que investigar tanto en el fuero jurisdiccional como en el Parlamento", precisó.
¿Renunció por ética o por estrategia?
Apenas se enteró de la decisión del Consejo Directivo, la congresista Rosa Florián se preguntó: "¿Abanto renunció por ética o por estrategia? No tengo nada personal con el señor Abanto, pero creo que no tiene palabra. No entiendo cómo acepta quedarse en un lugar donde acepta que ha habido una responsabilidad por la adulteración de la LOPE".
Florián dijo que el Consejo Directivo ha cometido un error con esta decisión de prorrogar la permanencia de Abanto al frente de la Oficialía Mayor.
"Si Abanto renunció y ahora se lo reingresa a su puesto, algo se quiere ocultar. Es otro motivo para continuar profundizando las investigaciones", dijo la legisladora cajamarquina para quien lo mejor hubiese sido que se consultara a todos los legisladores.
PARA RECORDAR
4El reglamento interno del Congreso dice que la Oficialía Mayor es el máximo órgano del servicio parlamentario.
4El oficial mayor del Congreso responde ante el presidente (del Parlamento) por la marcha y resultados de las dependencias y personal del servicio parlamentario.
4Es nombrado y revocado por el Consejo Directivo.