Por Elizabeth Salazar Vega
La tranquilidad y el sueño fueron perturbados ayer por la impredecible naturaleza. A la 1:40 a.m. los pobladores de Lima, Callao y Ancón fueron sorprendidos por un primer sismo, de 4,3 grados en escala Richter. Y casi seis horas después, a las 7:51 a.m., la tierra volvió a temblar --pero con mayor fuerza-- y obligó a numerosas personas a levantarse y abandonar sus viviendas como medida de seguridad. Este segundo movimiento sísmico, que se sintió en Lima y en Ica por el sur, duró 36 segundos y tuvo una magnitud de 5,3 en la escala de Richter. Al igual que el anterior, tuvo por epicentro el suroeste del mar chalaco.
Algunos corrieron a los parques, otros permanecieron bajo el umbral de sus casas, pero los recuerdos del fatídico 15 de agosto del año pasado acompañaron a más de uno. Ello se tradujo en un incremento del 10% de las emergencias médicas por hipertensión y crisis nerviosa que habitualmente atiende el Cuerpo General de Bomberos. "En sí, solo 200 casos requirieron nuestra atención", explicó el comandante general Carlos Córdova.
Inmediatamente después del temblor hubo una aguda congestión en las líneas de telefonía fija y móvil. El director de Comunicaciones de Telefónica, Carlos Oviedo, indicó que ello fue "debido a la reacción de la gente, que es comprensible".
En los siguientes 40 minutos al sismo se realizaron seis millones de llamadas desde teléfonos móviles, cifra seis veces superior a la de un sábado normal. En la red de telefonía la alta congestión duró media hora. No obstante, Oviedo aseguró que la empresa había activado sus servicios de contingencia desde que se produjo el primer sismo, en la madrugada, por lo que la restricción no fue tan severa como durante el terremoto que azotó el sur chico. "Todo ya está funcionando con normalidad", agregó.
El movimiento telúrico no dejó víctimas mortales ni heridos de consideración; sin embargo, el jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), Luis Palomino, reportó inicialmente que al menos cinco viviendas de Lurín, Independencia, Chorrillos y Chosica se vieron afectadas.
Aquí parece que sí hubo 'teléfono malogrado', pues las primeras informaciones radiales señalaban que estas habían colapsado, por lo que los alcaldes distritales y personal de Defensa Civil de dichas jurisdicciones salieron en busca de las familias afectadas. Pero por más que buscaron no encontraron estos casos. "Hemos peinado la zona de Tahuantinsuyo y nada. Parece que la alarma surgió por llamadas de vecinos", indicó el alcalde de Independencia, Lovell Yomond.
COSTANERA EN RIESGO
Palomino explicaría después que no se trataba de viviendas de material noble, sino de casas muy precarias (de estera y madera) ubicadas en la falda de los cerros que de algún modo se vieron afectadas, por ejemplo, con la caída de piedras. En el asentamiento humano Ramón Castilla, en Chosica, sí se produjo un caso grave, pues una familia se salvó de ser damnificada por una enorme roca que cayó sobre el techo de su vivienda de esteras. En la cuadra 4 de la avenida Santa Anita, en Chorrillos, un cerco de ladrillo de una casa fue declarado en riesgo.
En otras casas hubo fisuras y a lo largo de la Costa Verde pequeñas piedras y grama se desprendieron, lo que hizo difícil el tránsito vehicular a la altura de las playas Barranquito y Waikiki, en los distritos de Barranco y Miraflores, respectivamente. En la avenida Costanera, a la altura del colector, se desprendió nuevamente una parte del talud y se amplió una grieta que Defensa Civil había detectado en la misma pista. "Se ha perdido cinco metros de tierra que separaban la pista del acantilado. Mañana (hoy) iremos a inspeccionar el riesgo que esto producirá a las viviendas cercanas", indicó Palomino. El alcalde de San Miguel, Salvador Heresi, consideró que ello refuerza la idea de no reabrir el colector, pues se pondría en riesgo a las familias.
CLAVES
Qué hacer ante un movimiento telúrico
1 Antes de que ocurra: Haga un reconocimiento de los sitios más seguros dentro y fuera de la casa. Organice a la familia con tareas específicas ante una posible evacuación. Tener una copia extra de llaves y documentos personales. Preparar ropa, medicamentos, agua embotellada, linterna y comida enlatada en una bolsa en caso de que tenga que dejar la casa de emergencia. Reubicar objetos y muebles que puedan caer.
2 Durante el sismo: Mantener la calma y dirigirse al sitio más seguro, dentro o fuera de la casa, que se haya identificado. Desconectar la corriente eléctrica y la llave del gas. Si está manejando un vehículo, salga fuera de la vía, lejos de árboles, postes de luz o sitios susceptibles de producir deslizamientos. Si está cerca de un puente, no cruce. Si se encuentra dentro de un edificio, no utilice los ascensores y aléjese de las ventanas.
3 Después del sismo: Hablar con los miembros de la familia para que mantengan la confianza. No hacer llamadas telefónicas, salvo que sea estrictamente necesario. Mantenerse un tiempo prudencial fuera de la casa y estar atento a réplicas. Revisar la casa antes de volver a ingresar. Si hay duda, pedir ayuda a las autoridades.