Por Renzo Guerrro de Luna
Hace más de 10 años, un alud dañó gravemente las instalaciones de la Central Hidroeléctrica de Machu Picchu y, desde entonces, año a año, las autoridades de turno anunciaban que se realizaría una segunda etapa para rehabilitar tal edificación. Todo había quedado en simples promesas hasta ayer que se dio a conocer que el Ministerio de Energía y Minas (MEM) aprobó la viabilidad del proyecto.
Según Víctor Raúl Tomaylla Quintanilla, presidente de la Empresa de Generación Eléctrica Machu Picchu S.A. (Egemsa), la edificación de esta obra permitirá cubrir la demanda de proyectos mineros como Las Bambas, así como también los requerimientos de la industria local y de los usuarios domésticos. Esta mejorará, además, el servicio en el vecino departamento de Apurímac.
"Es un sueño anhelado por todos los cusqueños. Con una obra de esta envergadura, colocamos al Cusco como una región importante en la generación de desarrollo de energía", comentó.
Aclaró que con la aprobación del MEM, el siguiente paso es convocar a licitación, que deberá realizarse a más tardar en mayo. Si se cumplen las fechas, y no queda esta desierta, como ya ocurrió en anteriores procesos (para esta oportunidad se optimizó el proyecto y se logró incrementar de 82 a 99 MW la segunda fase), la obra debería iniciar su construcción el 10 de setiembre del presente año.
A decir de Tomaylla Quintanilla, la edificación y rehabilitación de la hidroeléctrica de Machu Picchu significará un desembolso de US$115'157.889, que no generará endeudamiento interno o externo. La obra culminada podría estar entregándose, tras las pruebas correspondientes, el 10 de marzo del 2011.
Asimismo, representantes de Egemsa precisaron que también trabajan en el proyecto de la Central Hidroeléctrica de Santa Teresa. Por tal motivo, están buscando la manera de incrementar aun más la oferta de energía eléctrica en dicha zona, a fin de que pueda licitarse la edificación de su primera etapa. Con esta obra --dice Tomaylla-- se cubriría totalmente la región, a fin de evitar que existan problemas energéticos en los próximos años. Aunque aclaró que cuando se termine con la segunda parte de Machu Picchu no habrá déficit.
PARA RECORDAR
4 El 28 de febrero de 1998 la Central Hidroeléctrica de Machu Picchu fue sepultada por un huaico que sobrevino desde el nevado Salcantay, por la quebrada del río Acobamba. Todos los equipos electromecánicos quedaron a 70 metros bajo tierra.
4 La avalancha de 28 millones de metros cúbicos de material aluvial no solo enterró la central, sino también el campamento de los técnicos y trabajadores de la empresa.