Por Patricia Castro Obando. Corresponsal
BEIJING. El Gobierno Chino acusó ayer a grupos tibetanos de planificar ataques suicidas aunque no dio detalles claros sobre sus pruebas. La denuncia fue negada de inmediato por los partidarios del Dalai Lama.
El vocero del Ministerio de Seguridad Pública, Wu Heping, informó que la policía había incautado 176 armas, 13.013 balas y 3.504 kilogramos de explosivos en algunos monasterios tibetanos budistas, los cuales mantienen comunicación con el Dalai Lama y el gobierno tibetano en el exilio.
Beijing acusa al líder espiritual tibetano y a sus partidarios de haber organizado los disturbios el 14 de marzo en Lhasa como parte de una campaña que impulsa el boicot de los Juegos Olímpicos de agosto en la capital china y promueve la independencia del Tíbet.
"Según sabemos, el siguiente plan de las fuerzas independentistas tibetanas es organizar escuadrones suicidas para lanzar ataques violentos", aseguró el funcionario chino. "Han dicho que nos les asusta ni el derramamiento de sangre ni el sacrificio", agregó.
El Dalai Lama ha pedido una investigación internacional sobre la violencia y sus causas latentes. "Los exiliados tibetanos están 100% comprometidos con la no violencia. No hay posibilidades de ataques suicidas. Aunque tememos que chinos disfrazados de tibetanos planeen dichos ataques para dar una mala imagen de los tibetanos", sostuvo el primer ministro del gobierno en el exilio, Samdhong Rinpoche, en Dharmsala, India.
Por su parte, el Ministerio de Seguridad Pública de China anunció que había arrestado a miembros clave de una red clandestina en Lhasa que estaba trabajando con grupos pro independentistas en el extranjero para desatar el Movimiento de Levantamiento del Pueblo del Tíbet.
Según el vocero, la policía detuvo a una persona que reconoció ser miembro del grupo del Dalai Lama y dijo estar encargada de obtener información y distribuir panfletos a favor de la insurrección.
Sin embargo, el funcionario se negó a identificar al detenido por seguir abierta la investigación. Estas acusaciones se conocieron al tiempo que se emitía una orden de movilización a las fuerzas antimotines de China para asegurar que no haya problemas en los Juegos Olímpicos.
"Tenemos ahora suficiente evidencia para probar que el incidente de Lhasa es parte del Movimiento de Levantamiento del Pueblo del Tíbet organizado por la camarilla del Dalai. Su propósito es crear una crisis en China realizando actividades coordinadas de sabotaje", declaró el vocero.
PASO A PASO
Duras críticas
1 Estados Unidos rechazó las acusaciones de China sobre el Dalai Lama, a quien ha descrito como un hombre de paz con quien Beijing debería dialogar.
2 El Comité Olímpico Internacional (COI) le ha pedido a China que levante su censura a determinadas páginas de Internet durante los Juegos Olímpicos.
3 China respondió a través de un vocero que la administración de Internet se rige en China por la práctica internacional y solo se bloquean las informaciones prohibidas por la ley.
4 Human Rights Watch sostiene que el espíritu y la letra de la carta olímpica son escarnecidos por el COI, que se niega a examinar la situación de los derechos humanos en China.