El Programa Nacional de Asistencia Alimentaria (Pronaa) recibió esta semana una transferencia de 16 millones 500 mil soles con los que deberá ejecutar la anunciada campaña de entrega de alimentos a los hogares más afectados por la inflación. La idea del Gobierno es que el subsidio, hecho con cargo a la reserva de contingencia, llegue a las 100.000 familias más pobres de la metrópoli capital, las cuales no han visto un incremento en sus ingresos pese al crecimiento de la economía y el empleo.
El decreto supremo publicado el domingo por el Ministerio de Economía precisa que el subsidio será de S/.25 mensuales por familia y que su período de aplicación será de, máximo, seis meses. Sin embargo, se espera conocer más detalles en los próximos días sobre cómo el Pronaa identificará a las 100.000 familias beneficiarias, cómo hará la compra de alimentos y la entrega, etc.
El jefe del INEI, Renán Quispe, confirmó que su institución procesa información del censo del 2005 a pedido del Ministerio de la Mujer, para tener cuanto antes los datos de quiénes recibirán los alimentos. Quispe explicó que el censo del 2005 contiene cinco datos que pueden usarse para una definición de pobreza: vivienda con características físicas inadecuadas, sin agua, sin desagüe, sin electricidad y en la que hay una carencia educacional.
El titular del INEI afirmó que no era posible aún usar la información del censo del 2007 porque se debía consolidar los datos de todo el país. Dijo, sin embargo, que cuando esta se tenga, la foto socioeconómica del Perú será mucho más precisa que con los datos del 2005.
EL DATO
No tan pobres
El Pronaa subsidia 3.999 comedores populares en Lima, la única jurisdicción donde el gobierno local ha rechazado la transferencia de funciones. Hoy 800.000 familias acuden a los comedores, pero ya no son las más pobres.