Esta tarde el Comité Ejecutivo de la Confederación Sudamericana de Fútbol se reunirá en Asunción (Paraguay) para debatir sobre la sugerencia de la FIFA de que el veto a las ciudades de altura se extienda a las competencias regionales como la Copa Libertadores y Sudamericana, lo que afectaría directamente, en este momento, al club Cienciano del Cusco.
Esta reunión, que seguramente será bastante tensa, podría cambiar el rumbo de la actual Copa Libertadores, dado el específico interés del Flamengo por no jugar en el Cusco.
Franco Navarro, técnico del club rojo, manifestó que de prosperar el pedido de los brasileños, no se presentarán a jugar contra Flamengo donde ellos digan. "Esta es nuestra sede y la FIFA no nos puede obligar a ir a otro lado", subrayó.
El jugador Masakatsu Sawa también opinó sobre esta situación y expresó: "Jugar en la altura no trae problemas de salud, lo digo yo que soy extranjero".
En representación del fútbol peruano estará Manuel Burga, quien aclaró que su posición será la de rechazar tajantemente el veto. Es de suponer que tendrá que defender al país con uñas y dientes.