Estambul [EFE]. El Fenerbahce, que dirige el brasileño Zico, demostró ayer en Estambul que la inexperiencia y la inferioridad técnica pueden a veces superarse gracias a la garra y la voluntad de ganar, y con eso le bastó para imponerse al Chelsea por 2-1, en el partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones.
El equipo turco venció a un Chelsea que durante prácticamente todo el partido fue un sólido castillo defensivo, con una calidad individual y táctica superior a la del Fenerbahce.
El técnico israelí del Chelsea, Avram Grant, dispuso a sus jugadores de una manera menos habitual a la que tiene acostumbrado, en lugar de una tripleta de ataque estableció un 4-1-4-1, con el marfileño Didier Drogba solo en la punta.
En un centro corto al área del francés Florent Malouda, el brasileño Deivid despejó muy mal y envió el balón al fondo de su propia portería. Fue el 0-1 para el Chelsea.
Reacción inesperada
El Fenerbahçe, con todo, se mostraba sereno y controlaba las pelotas altas y con un portero atento.
En el segundo tiempo, el cuadro local salió con todo a buscar el empate y el Chelsea aprovechó para contragolpear, con lo que el partido se volvió de ida y vuelta, hasta que un remate de Colin Kazim a media altura logró superar al arquero Carlo Cudicini.
Con el 1-1, el cuadro amarillo donde destaca Roberto Carlos intensificó sus avances y puso contra las cuerdas al Chelsea. Y la recompensa llegó: un impresionante disparo de Deivid --que se reivindicó del autogol del primer tiempo-- desde la línea de tres cuartos se coló por el lateral de la portería, sin que Cudicini pudiese siquiera tocar la pelota. La hinchada turca, famosa por ser una de las más intensas de Europa, celebró estruendosamente el 2-1.
Fue un triunfo histórico para el Fenerbahce, que por primera vez llega a cuartos de final de la Liga de Campeones. Para seguir haciendo historia, el cuadro turco deberá resistir la vuelta en Stanford Bridge, la próxima semana.
ARSENAL-LIVERPOOL