ICA
Varias osamentas, fardos funerarios, así como fragmentos de textiles y ceramios quedaron al descubierto ayer luego de que maquinaria pesada que realizaba trabajos de excavación en una de las bermas de la vía Panamericana Sur, para el tendido de la fibra óptica de la empresa de telefonía Telmex, destruyera una zona arqueológica que se ubica en el sector La Calera, a la altura del kilómetro 452 de la vía mencionada, en Nasca.
El director regional del Instituto Nacional de Cultura (INC) de Ica, Alfredo Gonzales Barahona, y el arqueólogo del INC de Nasca, Mario Olaechea Aquije, confirmaron que la empresa Cicsa, contratista de la compañía de telecomunicaciones, volvió a incurrir en delito contra el patrimonio.
"Si bien esta empresa cuenta con una autorización del INC para trabajar, no ha cumplido con diversas obligaciones que les fueron impuestas, como haber realizado pozos de cateo antes de iniciar las excavaciones, con el fin de determinar la existencia de restos arqueológicos", denunció Gonzales.
El INC dispuso la paralización de las obras para preservar lo que se presume sea un cementerio Ica-Chincha perteneciente al intermedio tardío entre 1100 y 1500 años a.C.
Al cierre de esta edición recibimos un comunicado de la empresa Cicsa que niega haber usado maquinaria y señalan que fueron ellos los que paralizaron la obra.