Jesús Sosa Saavedra, quien es acusado de haber participado en el asesinato de 37 personas, es juzgado por cinco casos de crímenes de lesa humanidad que se ventilan en tres procesos judiciales.
La Primera Sala Penal lo juzga por intervenir en la matanza de 15 personas en una casona de Barrios Altos, la cual se produjo el 3 de noviembre de 1991. Por ese caso la acusación fiscal solicita 25 años de prisión para él.
En ese proceso también fue incluido por la desaparición de nueve campesinos del Santa, en Chimbote, ocurrida el 2 de mayo de 1992. Este hecho atribuido al grupo Colina se habría producido, según confesaron algunos miembros de ese destacamento militar, como un 'favor especial' para un empresario algodonero de Chimbote, allegado al entonces jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Nicolás Hermoza Ríos, porque los trabajadores estaban haciendo reclamos.
Esa sala lo juzga además por el caso de Pedro Yauri Bustamante, periodista radial de Huacho quien fue secuestrado de su casa y asesinado por el grupo Colina el 24 de junio de 1992.
Sosa también es procesado en el Sexto Juzgado Anticorrupción por el asesinato de la ex integrante del grupo Colina Mariella Barreto. Esa agente fue torturada y descuartizada en marzo de 1997 como represalia por supuestamente haber filtrado información a la prensa sobre algunas de las acciones de ese destacamento criminal.
Luego de su detención en Barranco fue llevado, precisamente, a ese juzgado, presidido por Carlos Morales Córdova, quien ya le tomó las declaraciones de ley y le hizo saber de los delitos por los que se fue capturado. En los próximos días el juzgado lo citará para continuar con la instructiva.
El ex integrante del grupo Colina también está encausado en el juicio que sigue el Cuarto Juzgado Anticorrupción por el caso del dirigente evangelista Fortunato Gómez Palomino, quien desapareció durante una operación militar realizada en un asentamiento humano de Chorrillos el 9 de julio de 1992.