Por Gustavo Sánchez Valenzuela
Unos 1.800 policías intervinieron ayer un total de 240 puestos del centro comercial Polvos Azules, los mismos que venían comercializando películas y discos piratas de música, artefactos electrodomésticos y cámaras fotográficas mecánicas y digitales de origen dudoso, así como prendas de vestir con marcas falsificadas.
Más de un centenar de costales con esa mercadería --que pesaban tres toneladas-- fueron llevados a los almacenes del Ministerio Público y de la Policía Fiscal. El valor comercial de lo incautado fue calculado en tres millones de dólares.
Sin embargo, ninguna persona fue detenida, no obstante la violencia empleada para rechazar la intervención policial y por la gravedad de los delitos cometidos al comercializar esos productos.
Según dijo la policía, los responsables serán citados como parte de las investigaciones y podrían ser comprendidos en la denuncia penal que se formule después.
No obstante, el efecto de esta intervención duró unas pocas horas, pues por la tarde muchos de los comerciantes intervenidos, en especial los que venden películas y música piratas, habían repuesto casi la totalidad de su mercadería.
La operación policial, en la que participaron más de 100 funcionarios del Ministerio Público, de la Sunat y del Ministerio de la Producción, se inició a las 2 a.m. Los primeros efectivos en llegar al centro comercial fueron recibidos con una lluvia de piedras y bombas incendiarias lanzadas desde ese local. Para repeler el ataque, la policía lanzó granadas lacrimógenas y logró ingresar con dos tanquetas blindadas que derribaron dos puertas de metal. El gas lacrimógeno obligó a los comerciantes a abandonar sus locales y a ubicarse en las inmediaciones.
MERCADERÍA REGISTRADA
Ya con el camino despejado y los comerciantes desalojados, se inició el descerraje de los puestos de venta señalados previamente por la policía. La mercadería incautada fue registrada y colocada en costales, que eran enumerados conforme al puesto de venta que correspondía. Los bultos fueron lacrados por los 70 representantes de la fiscalía que participaron en la intervención.
Además de los productos piratas y los artefactos de dudosa procedencia, la policía también incautó gran cantidad de ropa, licores y dulces que habrían ingresado al país de contrabando.
Después de cuatro años fue intervenido
La última vez que la policía intervino el centro comercial Polvos Azules --considerado uno de los principales lugares de venta de piratería en Lima-- fue la madrugada del 30 de noviembre del 2004. A diferencia de la operación de ayer, en esa oportunidad se allanaron 400 locales, y fueron detenidas 42 personas y decomisadas unas cinco toneladas de mercadería ilegal.
El director de la Policía Fiscal, general Ántero Huaroto, informó que fueron inspeccionados solo los locales que habían sido señalados en las operaciones de inteligencia realizadas con anterioridad. Además, indicó que los comerciantes que quieran recuperar la mercadería deberán acercarse con documentos al Ministerio Público.
Por su parte, los comerciantes aseguraron que no se dedican al contrabando ni a la piratería, no obstante las pruebas contundentes en su contra.