Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
LA NATURALEZA PASA LA FACTURA

Vivienda se derrumba y cae al río Rímac con uno de sus ocupantes

Jhon Garay Chávez fue rescatado vivo, pero falleció camino al hospital Loayza

La naturaleza cobró ayer el precio de vivir al borde del río Rímac a unas de las 320.000 familias que ocupan sus riberas. Jhon Garay Chávez falleció como en las peores pesadillas de los habitantes de estos asentamientos humanos: su vivienda se desplomó como un castillo de arena y cayó al río desde una altura de veinte metros.

A las 7:30 a.m. de ayer, el joven de 28 años se encontraba en el lavadero de su precaria vivienda cuando partes de la estructura se desplomaron y lo arrastraron hasta caer al río. Las cámaras de televisión captaron --minutos después-- el colapso total del inmueble, ubicado en la calle Del Trabajo 228, Cercado de Lima. Bomberos y miembros del Escuadrón de Emergencias de la Policía Nacional que en ese momento atendían a la infortunada víctima tuvieron que arrojarse al río Rímac para evitar ser aplastados.

Los socorristas rescataron con vida a Garay, pero este falleció camino al hospital Arzobispo Loayza. Tenía múltiples lesiones en el cuerpo, principalmente en la cabeza.

En el hospital, los médicos solo confirmaron su deceso para luego ordenar su traslado a la morgue de Lima. A través de la radio RPP, una mujer, que se identificó como su familiar, relató que Garay se dedicaba a la venta de cebiche.

Pidió apoyo al Ministerio de Vivienda para reubicar a las familias que viven en las riberas del Rímac, debido al riesgo de desplome de estas casas tras los dos sismos registrados el sábado pasado.

En el Perú existen tres normas que prohíben la ocupación de las riberas: Ley General de Aguas, Reglamento de Propiedades Marginales y el Decreto 12-94 del Ministerio de Agricultura. Sin embargo, el jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil, Luis Palomino, señaló que 320.000 personas viven en zonas vulnerables de la cuenca del Rímac, 33.000 lo hacen a lo largo del Chillón y 5.000 en Lurín.

Las municipalidades involucradas no tienen planes de reubicación de estas familias. Por el contrario, les cobran arbitrios por los servicios que intentan prestarles.

Según el Organismo de Formalización de la Propiedad Informal (Cofopri), a la fecha se han entregado títulos a 50 asentamientos humanos en riberas de Ate-Vitarte, Callao, Cieneguilla, El Agustino, Cercado, Chosica, Lurín, Pachacámac, Rímac, San Juan de Lurigancho y San Martín de Porres, que abarcan en total 8.585 predios.

ANTECEDENTES
4Desde 1942, este Diario ha informado sobre la ocupación de las riberas del río Rímac y del peligro que representa esta forma precaria de asentamiento.
4Más de sesenta años han pasado, pero no se han concretado los planes municipales y proyectos ministeriales de reubicación de estas familias.
4En el 2005 una niña de 1 año y 3 meses falleció luego de que su vivienda se desplomara y cayera al río Rímac.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook