Especial LA GRAN 'CAJONEADA' Cerca de setecientos percusionistas de todas las edades se congregaron frente al Centro Cultural de España para rendir su homenaje al cajón peruano. El resultado fue inolvidable
Unos setecientos cajones peruanos resonaron ayer en la primera cuadra de la calle Natalio Sánchez, en Santa Beatriz. Desde las 10 a.m., reconocidos profesionales, estudiantes de cajón, aficionados de todas las edades y transeúntes se congregaron frente al local del Centro Cultural de España para participar en el Primer Festival Internacional de Cajón Peruano. La presentación, organizada por el artista Rafael Santa Cruz y por dicho centro cultural, reunió sobre la tarima a reconocidos músicos internacionales, como el cubano Roberto Borrel o el español Javier Viana.
Tres ensayos fueron suficientes para que, llegado el mediodía, los 660 ejecutantes, interpretaran al unísono "La fiesta del cajón", celebrado tema del compositor Marco Olivares.
Los cientos de percusionistas vibraron sobre sus cajones mientras los asistentes aportaron al ritmo con sus palmas y al jolgorio con el movimiento de sus caderas bajo un sol abrasador.
Olivares, quien en la última fiesta de la canción criolla, reunió en Miraflores a 200 cajoneros, celebró el nuevo récord y opinó que este festival era un buen motivo para llevar la música a los espacios abiertos de la ciudad.
Delegaciones escolares provenientes de diferentes colegios de Lima y Chincha, así como músicos de la trayectoria de Alfredo Valiente, Eduardo Balcázar, Urbano Collac o Guajaja, y hasta la congresista Martha Moyano, continuaron la fiesta hasta pasadas las 2:00 p.m.
Elsa Marca (80) llegó sola desde su casa de San Isidro y fue una de las últimas personas en marcharse. "Yo he venido, porque me gusta la música peruana. Me enteré por la radio de este festival y no quise perdérmelo", dijo interrumpiendo sus aplausos.
En la improvisada pista de baile, Mariana La Cruz (50) y Amelia Ganoza (46), demostraron que no solo tienen talento para el cajón sino también para el ritmo negro. Ellas se conocieron en un festival de jazz fusión. "Yo me inicié con el piano, pero ahora que tengo la edad en que uno hace lo que le da la gana, estoy entregada al cajón. En este encuentro ha habido una fuerte conexión entre todos los cajoneros, la energía de la música colectiva es una terapia", dijo Mariana.
Con ella coincidió Yessica Mejía, madre de uno de los percusionistas del colegio Santa María, de Breña. "Hay que apoyar el arte libre porque gracias a él los chicos se olvidan de las drogas. En este tipo de fiestas ellos liberan su estrés, sus penas y fortalecen el carácter", opinó.
Con un amplio repertorio de las más populares canciones afroperuanas, como "Ahí ta nomá" o "Sacarroncha", y con el inevitable "Jipi Jay" de Pepe Vásquez, se dio por finalizada la 'cajoneada' gigante, un encuentro que promete volver. "Este festival callejero es un homenaje al cajón peruano. Pensamos que este es un buen momento para difundirlo ya que tiene acogida en todo el mundo. Para nosotros era un reto juntar a 500 personas, no podemos creer que hayan venido mucho más", comentó el principal responsable del festival, Rafael Santa Cruz.
PRECISIONES
Sonoro patrimonio cultural del Perú
4El próximo 31 de octubre se celebrará siete años de haberse declarado el cajón patrimonio cultural de la nación.
4Apareció como instrumento de música negra a principios del siglo XVI. Sin embargo, desde la década de 1950 fue incorporado en la marinera, el tondero y el vals.
4Actualmente, el cajón peruano es empleado en géneros internacionales y diversos, como el reggaetón y flamenco.
4Cuando hay más de un cajón en escena, uno de ellos lleva la base rítmica, mientras el otro ejecuta los matices sonoros, el conocido floreo.
4El contrapunto entre dos cajones se realiza alternando ritmo de base y repicador, es decir, hembra y macho.