Por Ralph Zapata
Si dijéramos que el racquetball es un deporte practicado en el Perú, la mayoría diría que esto es una falacia. Más aun si les contáramos que tenemos medallas en ese deporte. No lo creerían. Y es que el racquetball, que es un deporte inventado por los estadounidenses hace 53 años, recién se hizo conocido en nuestro país en la década de los 90.
Es una disciplina derivada del frontón y que tiene como parientes al tenis y al squash. El juego consiste en pegarle a la bola con una raqueta especial y que el contrincante no alcance a contestarla antes de que dé dos botes en el suelo.
La creación de este deporte se le atribuye a John Sobeck, un tenista profesional de Connecticut (Estados Unidos) que ideó esta disciplina a fin de encontrar una alternativa al tenis que se juegue en canchas interiores. Combinó las reglas del squash y del handball y creó la primera raqueta corta que le permitió realizar una infinidad de tiros.
Las primeras bolas que usó eran mitad color rojo y mitad azul. Ahora ya no son de dos colores sino de uno. En 1981 se creó el Primer Campeonato Mundial de Racquetball y en 1995 se introdujo por primera vez en unos Juegos Panamericanos, competencia en la que participó nuestro compatriota Alfredo Flores y se alzó con el quinto puesto.
Fue precisamente él uno de los pioneros de este deporte en el Perú. Nos representó en el Mundial de México 1994, donde obtuvo el vigésimo cuarto lugar y el octavo en dobles junto a José Shaefer, otro que formó la delegación peruana en aquel certamen.
Rapidez y movilidad
El racquetball es un juego rápido. Esa es su característica principal. Los deportistas deben tener muchos reflejos para pegarle al balón. Y no solo es practicado por hombres, las mujeres también pueden jugarlo. Es más, en los certámenes internacionales también han integrado la selección peruana de racquetball Carla Shaefer, Claudia Suárez, Joyce Urteaga y Cecilia Toledo.
Una de las desventajas es que solo hay nueve canchas en el país, las cuales están ubicadas en Piura, Toquepala, Ilo, Cuajone (Moquegua), Arequipa y Lima. En la capital hay dos, una de ellas queda en la casa de Alfredo Flores, quien es uno de los impulsores de este deporte.
Guerreros del racquetball
Alfredo Flores, Gabriel Reusche, Javier Blanchard y Rafael Budge se hicieron amigos gracias al racquetball, un deporte que los reúne dos veces por semana en la casa de Alfredo para desestresarse y estar en forma.
Así se puede comprobar cada vez que uno va a la casa de Alfredo. Allí, metidos en un recinto de cuatro paredes, parecen hombres privados de su libertad, enjaulados. Cuatro jugadores le pegan fuerte a una pelotita de goma que rebota por todos los lados y que obliga a los jugadores a cambiar de posición rápidamente con la misma agilidad de un gato.
Flores dice que el racquetball es un deporte superaeróbico, que "te permite estar en continuo movimiento, y lo mejor es que no daña tus huesos ni articulaciones", explica.
Por su parte, Gabriel Reusche lo practica desde hace dos meses y se le hizo fácil aprender porque antes había practicado tenis y squash. "Es un deporte muy sano. Lo juegas una vez y desde entonces te quedas encantado. Eso me ocurrió a mí cuando lo jugué en Estados Unidos. Y puedes permanecer de dos a tres horas metido allí dentro, pues pierdes la noción del tiempo. Es un deporte saludable, que te permite sudar a full", cuenta.
Rafael Budge tiene 53 años y también juega racquetball. "La edad no importa", dice. Sufre de hipertensión pero su médico le ha recomendado seguir jugando. Ahora ya se siente mejor. "Lo lindo de este deporte es que lo pueden jugar padres e hijos. La primera vez lo jugué en diciembre del año pasado en Estados Unidos y desde entonces lo practico siempre", refiere.
Una de las ventajas de este deporte es que ayuda a combatir el estrés, la depresión, olvidarse de los problemas. Así lo confiesa Rafael. "Acá te olvidas de los problemas, de las tensiones, te quitas el estrés de encima, en cada raquetazo descargas todos tus problemas".
El anhelo más grande de Alfredo es que se difunda este deporte. "Los niños también pueden practicarlo, solo hace falta difundirlo", indica. Antes jugaba con José Shaefer --con quien logró el octavo lugar en los Panamericanos--, pero este se fue a Piura. Desde entonces busca nuevos compañeros, nuevos guerreros del racquetball.
La clave
Los interesados en practicar este deporte pueden contactarse con Alfredo Flores escribiéndole a racquetballperu@terra.com.pe. La dirección de su casa es Las Águilas 300, Surquillo.