PARÍS [EL COMERCIO/ AGENCIAS]. Seis días como rehenes ha sido más que suficiente. Los 32 tripulantes del velero de lujo francés Le Ponant (El Poniente) esperan ser liberados en cualquier momento por un comando especial de las unidades de élite antiterroristas francesas, las cuales llegaron el martes a la base militar gala de Yibuti, en el Mar Rojo, para abordar la embarcación y liberar a los rehenes --22 franceses, 6 filipinos y 4 ucranianos-- en caso de que no prosperen las negociaciones para la liberación.
El viernes pasado, la nave fue interceptada por unos diez piratas frente a las costas de Puntland, en Somalia, una de las zonas actualmente más peligrosas para la navegación. Según expertos, el velero podría estar en manos de los "Marines Somalíes", el grupo más poderoso de piratas locales.
Esta banda, muy bien armada y organizada, es la responsable de varias operaciones de piratería en la zona y, gracias a sus contactos locales e intermediarios regionales, pueden negociar durante semanas o meses con los propietarios de los navíos para obtener jugosos rescates, añadieron las mismas fuentes.
El periodista canadiense Daniel Sekulich estuvo hace poco durante varios meses en la zona para preparar su libro "Sea Terror" (Mar del terror), que se publicará próximamente. "Según lo que yo sé y según mis fuentes de la organización marítima internacional y en la región, hay cuatro grandes grupos piratas en la costa somalí, y el más fuerte es el llamado Marines Somalíes", indicó. Para Sekulich, es muy probable que este grupo, que opera en el sector donde Le Ponant está anclado (en Eil, al norte de Somalia), sea el responsable de la interceptación del velero francés.
"Es el grupo más organizado. Tiene una estructura y una preparación militar, muchas armas y barcos, un muy buen sistema de comunicación, con radios potentes y satélites", precisó por su parte Andrew Mwangura, presidente del Programa de Asistencia a los Marines.
EN ALERTA
"Hemos recibido una confirmación de que la tripulación está bien y está siendo bien tratada", afirmó el lunes un portavoz del Ministerio del Interior francés. Sin embargo, en cualquier momento el comando de élite podría asaltar la embarcación.
El domingo por la noche, el canciller galo, Bernard Kouchner, dijo que se había establecido contacto con los piratas y subrayó que se iba a hacer todo lo posible para evitar un baño de sangre. Añadió que para las negociaciones se iba a necesitar "mucho tiempo", que se están tomando todas las medidas de precaución posibles y que el Gobierno Francés se encuentra en estado de alerta.
El barco Le Ponant navegaba desde las Islas Seychelles (al sur de Somalia, en el Océano Índico) hacia el Mediterráneo cuando fue abordado en aguas internacionales. Durante dos días navegó frente al Cuerno de África bajo la vigilancia de la fragata Commandant Bouan, de la Marina francesa, que entró a aguas somalíes con el consentimiento de ese país y sigue al barco secuestrado en cada uno de sus movimientos.
En la noche del domingo, el yate se dirigió a Eil para atracar en la región semiautónoma de Puntland, en el norte de Somalia. Se desconoce si los piratas buscan una base o solo un lugar donde anclar unos días.
Las costas de Somalia --y en general todo el golfo de Adén entre la península Arábiga y el Cuerno de África-- son conocidas por los asaltos de piratas, que, provistos de armas pesadas, ni siquiera se dejan intimidar por las patrullas de la Marina estadounidense.
EN PUNTOS
Una zona en total anarquía
4Somalia vive desde hace aproximadamente dos años una sangrienta guerra civil y no hay un gobierno central que funcione.
4La región de Puntland suele ser tranquila, pero bandas de piratas marinos armados se aprovechan de la anarquía en el lugar.
4El presidente francés, Nicolas Sarkozy, recibió el martes en el Palacio del Elíseo a las familias de los 22 franceses secuestrados.
4El subsecretario de Asuntos Exteriores filipino, Esteban Conejos, aseveró que la embajada de su país en Francia trabaja con las autoridades galas para la liberación de los filipinos.