El desabastecimiento de medicamentos esenciales en las farmacias de la mayoría de hospitales de Lima resulta escandaloso y exige investigación y fuerte sanción. La Defensoría del Pueblo acaba de comprobar las denuncias sobre escasez, además de otras irregularidades en la distribución y logística de medicinas adquiridas por el Estado.
Resulta inexplicable que mientras el Ministerio de Salud asegura que está realizando compras corporativas de los productos de alta demanda, para obtener mejores condiciones de calidad y precio , estos escaseen en los hospitales.
¿Qué está fallando? ¿Acaso hay un desvío irregular de los productos a terceros, vía corrupción? ¿Dónde quedan los anuncios con bombos y platillos, de un nuevo Sistema Integral de Salud (SIS)?
En el caso del Hospital de Policía es cuestionable que el Fondo de Salud del Personal Policial (Fospolis), cuya liquidación definitiva se anunció el año pasado, no cumpla con la meta de garantizar un sistema efectivo de salud y medicinas. Como en el caso del sector Salud, debe investigarse cómo se manejan las adquisiciones de bienes y servicios en la PNP y desterrar las mafias existentes.