Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

CARTAS DEL FIN DEL MUNDO

Amores perros

Por Maki Miró Quesada

Históricamente mis relaciones con los perros empezaban bajo los peores auspicios y seguían empeorando dentro de un desinterés mutuo ampliamente justificado por ambas partes ('Vida de perros', Luces 11 de febrero del 2006). Los perros lo pasaban mal conmigo y yo no veía la hora de deshacerme de ellos; reinaba la desconfianza bien merecida. Las cosas hubieran quedado así cada uno en su esquina sin pena ni gloria, si hace un tiempo atrás el 'Chasqui' no hubiera irrumpido sorpresivamente en nuestras vidas; después de su llegada ya nunca nada fue igual. A la vejez, viruelas.

En el campo en San Martin tenemos un casero, que como bien dice su nombre cuida la casa, aunque hace mucho más que eso porque levanta cercos, abre canales, limpia la represa, corta la leña para el invierno, se ocupa del jardín y cuando es necesario realiza construcciones menores. Todo casero necesita un perro y con esto en mente acepté la oferta del amigo de mis sobrinos para adoptar un Golden Retriever de 45 días de nacido. Una tarde hace más de un año pasé a buscar una bola peluda y rubia que se durmió todo el camino --no asfaltado y lleno de huecos-- que va del pueblo a la casa. Esa noche se instaló plácidamente en nuestro dormitorio dentro la cucha que le había comprado y durmió como un angelito. A la mañana siguiente le dije a mi amable esposo que primero me arrancaba todas las uñas de los dedos una por una antes que yo le entregara el Golden --bautizado con el nombre bien peruano de 'Chasqui'-- al casero. Allí descubrí tres cosas que los perros tienen en común con los niños y para lo cual se necesita la misma buena suerte. Hay perros que nunca lloran de noche ni cuando los dejan, hay perros que van en auto y nunca se marean y por último los perros, al igual que los niños, les dé quien les dé de comer siempre saben quienes son papá y mamá. 'Chasqui' creció en inteligencia y belleza y cuando nos fuimos de viaje y vio las maletas le dio tal angustia que tuvimos que salir escondidos por la puerta de atrás. Dos meses más tarde regresamos y pensé que se iba a volver loco de felicidad. La vida del 'Chasqui' gira básicamente alrededor de tres cosas: nosotros, recoger una pizza de plástico que le tiramos una y otra y otra y otra vez --todo se le ha perdido menos ese juguete-- y cazar lagartijas y conejos. Lo primero con relativo éxito, lo segundo aun está por verse. Nuestra familia perruna no quedó allí. Al casero le conseguimos una chusca medio Jack Russel, medio 'je ne sais pas quoi' en la perrera municipal que ha resultado ser la más lista del grupo y la perra más veloz de la Patagonia. Llegó enana y durante los primeros meses no creció ni cinco centímetros; ahora parece que está algo más grande aunque no mucho; se llama Blackie, alias 'la Huesito'. Hace unos días fui al pueblo a comprar verduras y pasé frente a la tienda de mascotas donde me tropecé con cuatro cachorritos Labrador color arena, idénticos, tamaño juguete de vitrina. Por un instante casi me compro los cuatro. En serio. Regresé a casa sin verduras pero con la hembra más grande del lote y cuando mi marido perruno la vio me preguntó si quedaba otra. Salí disparada y al rato volví con su hermanita. 'Inka' la primera es un poquito más grande que su hermana 'Inti', las dos tienen carita de foca y su ocupación principal es prodigarnos largas y tiernas lamidas. Al 'Chasqui' le han dado, en el siguiente orden: un ataque de celos, un arrebato de amor y luego una recaída grave en infancia que esperamos no sea permanente. Sigue a las niñas por todos lados, quiere comer cinco veces al día y hacer pis donde hacen ellas. La primera noche se enroscó como un ovillo lo más chiquito posible y se instaló en la canasta de las Labs como diciéndonos 'de aquí no me saca nadie'; a partir de entonces las dos duermen dentro de la cucha con él.

Al igual que el 'Chasqui' nunca nos han dado una mala noche.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook