El amor no sabe de distancias. Testigos de ello son las cartas, vía correo aéreo, que se deben haber enviado cada semana al ser amado que se encontraba lejos... Claro, enamorarse en esta época tiene sus ventajas. La comunicación vía e-mail llega casi al instante, mientras que una carta convencional demoraba entre 15 y 20 días en llegar al destinatario...
Ayer se informó que un brasileño que vive en China se casó, a la distancia, con una compatriota suya que radica en Francia. Para la boda, que se hizo efectiva en Sao Paulo, se necesitó tres computadoras interconectadas. En una se veía al novio, en otra a la novia, y en la tercera a los padres del novio que estaban en Barcelona, España. Los padres de la novia acompañaron a los procuradores, los únicos autorizados legalmente para firmar los papeles. Sin duda, un matrimonio globalizado.
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