Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
EJEMPLOS DE QUE QUERER ES PODER

Carpetas llenas de sabiduría

Personas de la tercera edad asumen el reto de estudiar en la universidad

Por Luis Silva Nole

Desde que tiene su memoria USB siente que todo es más fácil. Adiós a los archivos perdidos por culpa de discos duros achacosos. Hasta nunca a los fajos de papeles con textos interesantes pero a la vez interminables. Para María Delfina Álvarez Calderón Ayulo, ese pequeño dispositivo que si no está colgado de su cuello está bien guardado en el bolsillo de su blusa o en el fondo de su cartera, es una herramienta básica para su vida académica, una vida que a sus 77 años se resiste a dejar de aprender.

Al menos cuatro veces a la semana maneja con envidiable lucidez su moderno y ligero auto Suzuki del 2007, rumbo a la Universidad Católica. María Delfina --a secas porque el doña resulta algo acartonado para la locuaz personalidad de esta alumna del décimo ciclo de la carrera de Historia-- conoce mejor que cualquier taxista los atajos para ir de su casa de Lince a su centro de estudios.

María Delfina tiene cuatro hijas, diez nietos y dos bisnietos. Uno de sus nietos, Gerónimo Bellido, de 21, estudia Comunicaciones también en la Católica y a veces se van juntos a la universidad. Ella ingresó en el 2000 y hasta ahora muchos en el campus le decían profesora. Hoy es una alumna a la que le da pena terminar la carrera.

"Cumplí mi sueño de estudiar en la universidad. Mi afán de conocimiento y de profundizar en los temas sociales, humanos, me han servido de motivación para estudiar Historia", comenta María Delfina.

"Nací en una familia muy conservadora. Yo quería estudiar Medicina pero mis padres no me dejaron. Después mi esposo tampoco quiso que estudie. Por eso, luego de que mis hijas crecieran y después de haber trabajado siempre, dije este es mi momento. Por mi edad ya no puedo ejercer la Medicina, así que me incliné a las letras", señala.

Entró a la universidad a través del Plan Adulto, un programa de la Católica que impulsa el estudio de carreras universitarias regulares entre personas de más de 35 años. María Delfina eleva considerablemente la media de edad del programa, que brinda horarios especiales de clases, vespertinos y nocturnos, en las diversas facultades.

"Solo el primer ciclo lo pasé en el horario de adultos. Luego me pasé a las clases de los jóvenes porque quería interactuar con ellos", aclara la futura licenciada en Historia.

Campeona sudamericana de bridge en 1969, empírica directora de construcciones, dueña de una galería de arte. María Delfina, quien hasta hoy sigue trabajando como agente inmobiliaria, hizo de todo un poco antes de ser estudiante universitaria. Y, con una salud de hierro, no se detiene. "Tengo avanzada mi tesis sobre el presidente Leguía y aún no he decidido si haré un posgrado en Investigación Histórica o llevaré Filosofía como segunda carrera", dice María Delfina con total naturalidad poco antes de ir a clases.

MOTIVACIÓN TOTAL
María Delfina es un ejemplo perfecto de las ganas con las que algunos adultos mayores se meten de lleno en los estudios universitarios. "Si un adulto mayor está con sus cinco sentidos y no se encuentra enfermo de gravedad, se puede decir que pasa por la faceta de su vida en la que tiene una máxima motivación para todo lo que se proponga. Se dicen a sí mismos: ya cumplí con mi familia, ahora hago lo que deseo. Y en ese marco, estudiar en la universidad les eleva la autoestima y los socializa, algo que es importante en la tercera edad", indica Heidi Spitzer, presidenta de la asociación Adulto Feliz y una de las mayores activistas por el bienestar de los adultos mayores en el país.

Spitzer considera que si no hay presencia del mal de Alzheimer o de demencia senil, el estudio es una fuente inagotable de energía para la memoria de la personas adultas mayores. "La memoria se pierde si no se usa. La universidad favorece a su mantención en las personas de la tercera edad", explica Spitzer.

Asimismo, la especialista en temas de adultos mayores subraya que las estadísticas demuestran que hay mayor deserción en las universidades entre los estudiantes jóvenes que en los adultos mayores. "En el Perú no existen estudios estadísticos de este tema en particular, pero es un hecho que el nivel de compromiso de los adultos mayores suele ser mayor que en el resto de la población estudiantil", manifiesta Spitzer.

FUENTE DE JUVENTUD
"Tengo la satisfacción de hacer lo que me gusta, y lo que me gusta es estudiar", afirma Ricardo Nicolás Bandín Valdivia, alumno del sexto ciclo de Derecho, también de la Católica. Graduado de Contabilidad de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en 1992, Ricardo, padre de cuatro y abuelo de dos, y forjador de una empresa de consultoría empresarial, decidió retomar la vida académica e ingresó al Programa Adulto.

"Siento que rejuvenezco con el estudio, y estar en contacto con jóvenes me ayuda a entender mejor a mi hija, la menor, de 15 años", comenta Ricardo, quien piensa estudiar después una especialización en Derecho Constitucional.

La exigencia en los estudios es la misma para los alumnos jóvenes y para los adultos mayores, explica Pablo Quintanilla, magíster en Filosofía y director del Programa Adulto de la Católica. "Muchas veces, los adultos mayores, por su experiencia, enriquecen las clases", agrega Quintanilla.

La UNI y la UPC son otras dos universidades que tienen adultos mayores entre sus alumnos.

El español Miguel Guirao Pérez, autor del libro "Calidad de vida de los alumnos universitarios mayores", sostiene que los adultos mayores que estudian experimentan una transformación integral, emocional y socialmente. "Incluso mejoran su salud. Con el estudio desarrollan unas capacidades que estaban dormidas", le dijo Guirao a Heidi Spitzer en una entrevista.

Finalmente, la socióloga y gerontóloga Blanca López La Vera indica que el estudio en los adultas mayores hace que la sociedad los tome como paradigma y mejora su calidad de vida con el entusiasmo de saberse capaz de llevar cursos universitarios.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook