Luego de que el presidente Alan García defendiera el viernes al ministro del Interior, ayer el oficialismo hizo lo propio planteando que cualquier ataque contra Luis Alva Castro es un golpe a la policía.
En el extremo estuvieron el ministro de Vivienda, Enrique Cornejo, quien pidió responsabilidad a la oposición para no "debilitar a la policía" cuando se acercan la cumbre eurolatinoamericana y la del APEC, y el congresista Mauricio Mulder, para quien la ultraizquierda quiere desmoralizar a la policía y desestabilizar el país.
Más moderadas estuvieron la ministra de Justicia, Rosario Fernández: "Le doy (a Alva Castro) mi respaldo porque es una persona que trabaja eficientemente", y la legisladora Mercedes Cabanillas: "Su presentación en el Congreso servirá para conocer la verdad y descartar la responsabilidad de la policía en la muerte de los dos campesinos ayacuchanos".
La bancada humalista ha solicitado que el ministro explique en el Congreso por qué un suboficial de la PNP ha admitido que se usó armas de perdigones durante el paro agrario en Ayacucho, cuando él negó tal posibilidad ante la Comisión Permanente del Parlamento. El pedido se debatirá en la próxima sesión plenaria.
EL DATO
Nada contra la PNP
Opositores como Edgard Reymundo (UPP) y Nancy Obregón (humalista) negaron que las acusaciones contra el ministro Alva Castro busquen paralizar la labor de la policía.